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El cráneo es la estructura ósea que forma la cabeza en la mayoría de vertebrados. En el humano está compuesto por la articulación de 22 huesos que soportan las estructuras de la cara y forman la cavidad que alberga el cerebro y varios órganos sensoriales.

Se divide en dos partes anatómicas diferenciadas, cada una con un origen embriológico distinto: el neurocráneo y el viscerocráneo o esqueleto facial. Ambas partes forman la calavera o esqueleto de la cabeza, aunque es común que el término cráneo se utilice de forma coloquial para referirse solo al neurocráneo.

Neurocráneo

El neurocráneo está formado por 8 huesos:

  • dos huesos temporales
  • dos huesos parietales
  • occipital
  • frontal
  • esfenoides
  • etmoides
Huesos del neurocráneo
Los 8 huesos del neurocráneo

La función principal del neurocráneo es la protección del cerebro o encéfalo, la estructura más importante del sistema nervioso central y que controla aspectos vitales de todo el organismo. La protección del cerebro es esencial para preservar la vida, cualquier daño en el encéfalo pone en riesgo a todo el organismo.

Los huesos frontal, occipital y parietales forman la llamada bóveda craneal, en la parte superior, y los huesos esfenoides y temporales forman la base del cráneo, que protege el encéfalo por la parte inferior. El neurocráneo también protege las meninges y cubiertas membranosas del encéfalo. En la médula espinal, la otra parte del sistema nervioso central, esta función la realiza la columna vertebral.

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Los huesos esfenoides y etmoides participan en la formación de las estructuras que albergan y protegen órganos sensoriales como los ojos y las fosas nasales. El neurocráneo también alberga los oídos, los órganos del sentido de la audición y del sentido del equilibrio.

En el caso de la audición, los huesos del neurocráneo tienen un papel funcional activo además de estructural; lo huesos del cráneo ayudan a transmitir las vibraciones del sonido, ya sea sonido del exterior o del interior (por ejemplo, sonidos internos del cuerpo o el habla del propio individuo).

Viscerocráneo

El viscerocráneo o esqueleto facial está formado por 14 huesos:

  • 2 huesos nasales
  • 2 lacrimales
  • 2 cornetes nasales
  • 2 maxilares
  • 2 palatinos
  • 2 cigomáticos
  • 1 vómer
  • 1 mandíbula (inferior)
Huesos faciales (viscerocráneo)
Los 14 huesos faciales (viscerocráneo)

El cráneo también sirve de anclaje a varios músculos de la cara y cuello, por ejemplo los músculos mandibulares. La mandíbula inferior es el único hueso de toda la cabeza con una articulación realmente móvil; junto a los huesos maxilares, la mandíbula da soporte a las piezas dentales y nos permite masticar y hablar.

Los huesos nasales y las cavidades formadas por los huesos palatinos y maxiliares forman las fosas nasales y la cavidad nasal. Junto a los cornetes nasales aumentan la superficie de contacto entre la mucosa y el aire inhalado ayudando a calentarlo y humidificarlo.

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Cavidades y forámenes

Las órbitas oculares son cavidades que albergan y protegen las delicadas estructuras del ojo; también dan anclaje a los músculos que permiten los movimientos tan precisos y coordinados de los ojos. En cada cavidad ocular participan siete huesos del cráneo:

  • frontal en la parte superior
  • cigomático en a parte lateral
  • maxilar en la parte basal y medial
  • lacrimal y etmoides en la parte medial
  • palatino en la parte inferior
  • esfenoides en la parte posterior

Otras cavidades importantes formadas por los huesos del cráneo son las cavidades paranasales, unas cavidades llenas de aire que se disponen alrededor de la cavidad, por debajo, entre y sobre las órbitas oculares.

Hay cuatro cavidades paranasales, nombradas por el hueso que las forman: maxilar, frontal, etmoides y esfenoides. La función de las cavidades paranasales no se conoce con exactitud pero se cree que su función principal es disminuir el peso de la cabeza sin afectar a la resistencia dada por el cráneo. También ayudan a aumentar la resonancia de la voz y podrían servir de aislante térmico para proteger estructurales vitales ante cambios bruscos de temperatura.

Senos paranasales
Localización de los 4 senos paranasales

En los huesos del cráneo también aparecen varias aperturas, o forámenes, que permiten el paso de nervios y vasos sanguíneos; en el cráneo humano hay un total de 21 forámenes, entre las más importantes:

  • foramen supraorbital: se localiza en el hueso frontal y permite el paso de la vena, arteria y nervio supraorbital.
  • foramen óptico: localizado en el esfenoides. Permite el paso de la arteria y nervio del canal óptico.
  • foramen magno: están en el hueso occipital y permite el paso de la médula espinal entre la columna vertebral y el cráneo; también permite el paso de las arterias espinales.
  • foramen criboso: está en el hueso etmoides y permite el paso del nervio olfatorio.
  • foramen redondo mayor (rotundum): está en el esfenoides y permite el paso del nervio maxilar.

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