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La vitamina D es una sustancia imprescindible para nuestro organismo. La podemos obtener desde los alimentos o la podemos sintetizar a partir de colesterol y la ayuda de la radiación del sol. Actualmente se tiende a pensar en la vitamina D como una hormona, ya que no encaja en la definición habitual de vitamina.

El raquitismo y la osteomalacia son las dos enfermedades más conocidas que se producen por déficit de vitamina D, aunque también es muy importante en otras enfermedades, por ejemplo en la osteoporosis.

En los países septentrionales es común que se recomienden suplementos de vitamina D durante el invierno, cuándo la intensidad solar es muy baja, pero a veces hay confusión entre los nombres utilizados, especialmente entre calcitriol y colecalciferol. Veamos que es exactamente cada uno.

Calcitriol

El término vitamina D se utiliza para referirse de forma colectiva a un grupo de sustancias que comparten una estructura química similar, todas son secosteorides. La forma biológicamente activa de la vitamina D es la sustancia conocida como calcitriol.

El calcitriol puede ser sintetizado en los riñones a partir de dos metabolitos:

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  • colecalciferol o vitamina D3. Producido por animales y plantas. La especie humana lo produce en la piel a partir de colesterol en una reacción en la que interviene la radiación solar.
  • ergocalciferol o vitamina D2. Producido por hongos.

El ergocalciferol y el colecalciferol son absorbibles en el intestino, el calcitriol no, su única fuente es la síntesis interna. Por tanto, para cubrir las necesidades de vitamina D necesitamos ergocalciferol o colecalferol, que podemos obtener de la dieta o de síntesis interna en nuestro propio organismo.

Colecalciferol

El colecalciferol o vitamian D3 es la forma absorbible de vitamina D más utilizada en suplementos nutricionales y alimentos fortificados. Al ergocalciferol se le achaca una eficacia menor y se utiliza menos. El colecalciferol es también el más utilizado como fármaco en medicamentos para tratar déficits nutricionales; también se utiliza en farmacoterpaia de enfermedades relaconadas con el metabolismo del calcio, como la osteoporosis.

Cómo fuentes dietéticas de vitamina D3 destacan los pescados grasos. Aceites elaborados con estos pescados, como el aceite de hígado de bacalao, se utilizan como suplementos de vitamina D naturales, ya sea el aceite directamente o presentado en perlas o cápsulas. También se encuentra en cantidades apreciables en la mayoría de carnes, pescados, huevo, cereales y granos, especialmente integrales, y levadura de cerveza.

Aunque exista en una variedad considerable de alimentos, la principal fuente natural de vitamina D3 para nuestro cuerpo es la exposición solar. Puede ser difícil conseguir la cantidad necesaria si la exposición solar es baja, períodos en los que se suele recomendar la suplementación.

El National Health Service de Reino Unido, por ejemplo, recomienda la suplementación generalizada con 10 µg de durante el otoño y el invierno (1 µg de colecalciferol = 10 IU).

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