Publicidad

Un bioma, paisaje bioclimático o área biótica es un conjunto de ecosistemas que comparten condiciones ambientales que condicionan adaptaciones similares en la flora y fauna, es decir, son áreas definidas climática y geográficamente que comparten condiciones ecológicas similares.

A diferencia de otras divisiones biogeológicas, en un bioma no tiene porque haber lazos genéticos o taxonómicos; el bioma es definido por semejanzas en el clima, formas de vida y características del entorno a gran escala, a menudo relacionadas con la latitud, la altitud o la profundidad, por lo que un mismo bioma puede abarcar grandes zonas geográficas, incluso zonas separadas en distintos continentes.

Estas condiciones influyen en el desarrollo evolutivo de los organismos vivos que habitan en un determinado bioma, de forma que diferentes organismos llegan a desarrollar características adaptativas parecidas.

Por ejemplo, las selvas húmedas son un tipo de bioma terrestre. En todas ellas se puede observar una estructura, composición del suelo y tipo de plantas similares en diferentes zonas tropicales del planeta, aunque estén habitadas por organismos vivos con historias evolutivas separadas, de hecho, las selvas húmedas suelen ser ecosistemas con alta cantidad de endemismo.

Los biomas se suelen dividir en dos grandes grupos, los biomas terrestres y los biomas acuáticos. En la clasificación de los principales tipos de hábitats del WWF, equivalentes a los biomas, los biomas terrestres se dividen a su vez en terrestres y de agua dulce.

La selva tropical densa, la sabana, la estepa, los bosques templados o la tundra son algunos de los biomas terrestres más destacados.

Entre los biomas acuáticos a gran escala destaca el bioma marino, que no solo es el mayor bioma acuático sino que es el mayor bioma de todos en extensión ya que ocupa 3/4 partes de la superficie terrestre.

Tipos de biomas marinos

Dentro del bioma marino se agrupan diferentes ecozonas y distintos tipos de hábitats. La WWF divide el bioma marino en dos grandes grupos:

  1. Costa y plataformas continentales: incluye las surgencias marinas, las plataformas continentales, los arrecífices de coral y las zonas marinas polares.
  2. Océano abierto y profundo: abarca la gran masa de agua oceánica.

Una de las características que modela con más intensidad a los biomas marinos es la cantidad de luz solar que llega en función de la profundidad. En función de esto se suelen distinguir tres grandes zonas verticales:

  1. Zona eufótica: es la capa superior de los océanos dónde la luz solar llega con relativa abundancia.
  2. Zona disfótica: la luz solar llega con debilidad, se podría asemejar con el crepúsculo en tierra firme.
  3. Zona afótica: es la zona más profunda que no es alcanzada por la luz. Además de ser oscura, suelen ser aguas frías con pocos nutrientes. Aproximadamente el 80% de la masa de agua oceánica se sitúa en zona afótica.

En cuanto a tipos de hábitats, se suelen distinguir principalmente cuatro zonas; las zonas intermareal, demersal, pelágica, béntica y abisal.

Publicidad

Zona intermareal y demersal

La zona intermareal es la zona dónde entran en contacto el agua marina y tierra firme. Es la zona más superficial de los oceános y suelen ser también las más templadas. La zona intermareal abarca un rango de profundidad variable y no siempre está sumergida dependiendo de las mareas, lo que hace que a menudo las comunidades de seres vivos estén sometidas a continuos cambios.

En costas rocosas se puede apreciar una estratificación muy clara. En la parte más alta dónde las mareas llegan con menos frecuencia hay menos especies establecidas, generalmente limitadas a unas pocas especies de algas y moluscos. En los estratos intermedios que están sumergidos durante más tiempo se encuentra mayor variedad de algas y de pequeños animales invertebrados, como cangrejos, caracoles y estrellas de mar, y ya se pueden encontrar numerosos peces, generalmente pequeños.

La zona intermareal en las costas de playa están cubiertas de arena que las mareas renuevan constantemente; esta falta de sustrato de agarre hace que las algas sean poco frecuentes. Entre los animales características de la playa podemos citar las almejas, crustáceos predadores y muchas aves playeras.

A continuación de la zona intermareal encontramos la llamada zona demersal que abarca las masas de agua cerca de la línea de costa y que se ven fuertemente afectadas por los bentos (zona béntica) y suelos marinos. En la zona demersal se pueden encontrar especies de peces mayores que en la zona intermareal, por ejemplo las rayas de arrecífe.

Zona pelágica

La zona pelágica, a menudo referida como mar abierto, comprende masas de agua más alejadas de tierra firme que no se sitúan sobre la plataforma continental. La temperatura en la zona pelágica suele ser más fría que en la zona intermareal aunque las corrientes producen una mezcla constante de aguas frías y aguas templadas.

El plancton en la zona pelágica es muy abundante y por ello se pueden ver peces de mayor tamaño y algunos mamíferos marinos como ballenas y delfines. Además, el plancton fotosintético que vive en el mar contribuye de forma muy importante a la producción del oxígeno atmosférico.

La zona más superficial de la zona pelágica, conocida como epipelágica o simplemente piélago, llega hasta 200 m de profundidad. A continuación se sitúa la zona mesopelágica que llega hasta los 1000 m y a la que llega muy poca luz.

De los 1000 a los 4000 m de profundidad está la conocida como zona mesopelágica, o zona batial, que es la primera zona afótica con una oscuridad casi total salvo fenómenos de bioluminiscencia de algunos animales. Aquí ya no hay algas vivas y la mayoría de organismos sobreviven de sustancias que caen de niveles superiores o como depredadores de otros animales.

Zona abisal

La zona abisal son las zonas más profundas de los océanos, desde los 4000 m hasta el lecho marino. También se le llama zona abisopelágica. La zona abisal alcanza las placas tectónicas terrestres y las formas de vida más abundantes son algunas bacterias y algunos hongos, aunque también hay una característica y escasa fauna abisal, como el Melanocetus johnsonii.

Aproximadamente por debajo de los 6000 m está zona hadal, nombre derivado de Hades, el inframundo de la mitología griega. Las zonas hadales más profundas están en las fosas oceánicas, algunas de las cuales superan los 10000 m de profundidad, como las fosas de las Marianas que alcanzan los 11033 m. En la zona hadal se han encontrado algunas especies de moluscos.

Publicidad