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Desde un punto de vista biológico, la muerte se puede definir como la extinción del proceso homeostático de un organismo vivo. Desde un punto de biológico, también significa el final de la vida, aunque nadie puede probar si también significa el fin de la conciencia del individuo.

En el caso del cuerpo humano, uno de los signos primarios de muerte es la parada cardíaca y la disminución de la temperatura corporal. A partir de aquí, se van deteniendo las funciones de los distintos órganos y comienza un proceso de descomposición y, según nos han contado, las uñas y el cabello seguirán creciendo durante cierto tiempo, a veces se puede escuchar incluso que durante meses o años.

No todas las células del cuerpo mueren al mismo tiempo, eso es verdad, pero los eventos que se desencadenan tras la parada cardíaca no dan mucho margen. Las neuronas del sistema nervioso central son las primeras que comienzan a morir, entre los 3 y 7 minutos tras la parada cardíaca, ya que no cuentan con reservas de glucosa para más tiempo y no disponen de mecanismos para metabolizar otros nutrientes.

Algunos órganos se pueden extraer vivos para realizar trasplantes hasta 30 minutos después de la muerte, por ejemplo los riñones, el hígado o el corazón. Y se pueden implantar en el receptor en un plaza de hasta seis horas.

Las células de la piel, donde se forman las uñas y el pelo, se mantienen vivas algo más tiempo. Hasta 12 horas después de morir se pueden extraer trozos de piel viables para realizar injertos.

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Pero a pesar de esto, es bastante improbable que las uñas y el pelo sigan creciendo. No hay mucho interés en hacer estudios científicos sobre esto, pero con las condiciones biológicas de partida no hay razón para que crezcan, y aunque lo hicieran no parece que crecerían mucho.

Para que las uñas crezcan tiene que haber división celular activa. Esto es imposible sin un aporte continuo de oxígeno y glucosa. En la base germinal de la uña, bajo la lúnula, se van formando capas de células que excretan la matriz de queratina que forma la uña. Las capas superiores van muriendo dejando la matriz de queratina, y las capas de abajo se van dividiendo y empujando las capas superiores. Esto hace crecer la uña a una velocidad media aproximada de 0.1 mm al día, velocidad que disminuye con la edad.

Crecimiento de las uñas
Crecimiento de las uñas

Para que se forme el pelo se deben dar circunstancias parecidas. En el folículo piloso las células se dividen y crecen formando el pelo con capas inferiores que van empujando las capas superiores. Estas células se dividen muy rápido, pero esto solo ocurre si se queman nutrientes para obtener energía, un proceso que requiere evidentemente el aporte de estos nutrientes y el aporte de oxígeno para quemarlos.

No parece que las uñas y el pelo puedan crecer mucho después de la muerte. ¿Por qué persiste este mito? La explicación es muy simple: la piel alrededor del pelo y de las uñas se retrae con la deshidratración, se retracta hacia el esqueleto y las hace parecer más largos, pero no porque hayan crecido.

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