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A lo largo y dilatada historia de la Aspirina (ácido acetilsalicílico), se han encontrado evidencias más que suficientes para desaconsejar su uso durante el embarazo y la lactancia, incluso en ciertas etapas del embarazo la Aspirina tiene alto riesgo de complicaciones documentado en numerosos estudios.

La Aspirina durante el Embarazo

Sea cual sea el medicamento que una mujer vaya a tomar siempre tiene que consultar con su médico si está embarazada o si piensa que puede estarlo. El consumo de aspirina durante el embarazo presenta peligro para el feto. Durante el primer y segundo trimestre se debe tomar únicamente bajo estricto control médico. En el tercer trimestre del embarazo la Aspirina no se debe tomar nunca.

El consumo de salicilatos (grupo al que pertenece el ácido acetilsalicílico) durante el primer trimestre de embarazo está asociado con el aumento de riesgo de malformaciones en el feto. También presenta peligro en el segundo trimestre. Por ello sólo debe tomarse aspirina durante el primer y segundo trimestre del embarazo bajo estricto control médico. Por lo general no se recomienda tomar más de 150mg diarios de ácido acetilsalicílico durante esta etapa del embarazo.

En el último trimestre del embarazo el consumo de aspirina puede producir una prolongación anómala del período de gestación, puede inhibir las contracciones del útero necesarias para el parto y puede ser tóxica para el niño a nivel cardíaco y pulmonar. Además, dado que la aspirina tiene efecto de inhibición de la agregación plaquetaria, aumenta el riesgo de hemorragias durante el parto, tanto en la madre como en el bebé.

La Aspirina durante la lactancia

El ácido acetilsalicílico, principio activo de la aspirina, pasa a la leche materna. Por ello, las mujeres que estén en período de lactancia amamantando a sus hijos han de tener cuidado y tomar aspirina únicamente si su médico se lo ha recomendado conociendo que la mujer está en período de lactancia.

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La cantidad de ácido acetilsalicílico que se excreta en la leche materna es baja y, por ello, si el consumo de aspirina por la madre es esporádico, no presenta problemas, pero si el tratamiento es prolongado o a dosis altas hay que considerar suspender la lactancia1.

En determinados casos el médico puede considerar conveniente prescribir aspirina a una mujer en período de lactancia. En este caso el médico prescribirá la dosis mínima de aspirina necesaria para cumplir su objetivo terapéutico y la administración debe intentar hacerse justo después de dar el pecho al bebé, nunca antes. Por lo general, se recomienda esperar entre tres y cuatro horas desde la toma de aspirina hasta la siguiente toma del bebé.

En caso de que el tratamiento requiera dosis altas de aspirina, lo más seguro es que el médico recomiende el destete.

Si estás embarazada o piensas que puedes estarlo, o estas en período de lactancia, no tomes aspirina sin consultar con tu médico. Y si vas a comprar algún medicamento que no requiera receta médica mira el prospecto para comprobar que no contenga ácido acetilsalicílico y en caso de duda consulta al farmacéutico.

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