¿Qué es la radiculopatía?

Color, columna vertebral y radiculopatía
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En medicina, el término radiculopatía se refiere al conjunto de cuadros clínicos provocados por problemas en la raíz de los nervios periféricos, justo en su salida de la médula espinal o cerca de ella.

Entre sus causas más frecuentes está la presión por las vértebras de la columna vertebral, de ahí que la radiculopatía se conozca como “nervios pinzados“.

Como consecuencia de la radiculopatía, los nervios afectados no funcionan correctamente y se produce una neuropatía con síntomas diversos como dolor, debilidad, entumecimiento o dificultad para controlar ciertos músculos y partes del cuerpo.

Mecanismo

Los columna vertebral se componen de 33 vértebras que protegen la médula espinal frente a lesiones y traumatismos.

Las 33 vértebras se mantienen unidas y articuladas por un sistema de músculos, tendones y ligamentos que hacen posible que el cuerpo humano se mantenga erguido y que se pueda flexionar, doblar y girar.

En la médula espinal nacen los nervios del sistema nervioso periférico. Estos nervios abandonan la columna vertebral a distintas alturas y se dirigen a otras zonas del cuerpo, como los brazos o las piernas.

Entre cada vértebra y las vértebras vecinas se disponen los discos intervertebrales, los cuales permiten la articulación entre vértebras con la mínima fricción vértebra-vértebra.

Cuando ocurre una lesión, un traumatismo u otro problema que cause daño en los discos intervertebrales, las raíces nerviosas cercanas se ven sometidas a una compresión anormal, siendo esta compresión la causa más frecuente de radiculopatía.

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Esta lesión en los discos intervertebrales también puede ser resultado de una mala higiene postural mantenida en el tiempo o crónica (posturas y movimientos repetitivos, malas técnicas de levantamiento de peso, etc).

La columna vertebral se divide en varias regiones (cervical, torácica, lumbar, sacra), siendo las regiones cervical y lumbar las más frecuentemente afectadas por radiculopatía.

Por edades, la mayor frecuencia de radiculopatía se da entre los 30 y los 50 años.

Causas más frecuentes

Las causas de radiculopatía son numerosas y de origen muy diverso, teniendo en común que todas ellas dañan o deterioran de alguna manera las vértebras, los discos intervertebrales u otras estructuras de la columna vertebral.

Entre las causas más frecuentes, tenemos:

  • Hernia discal: ocurre cuando un disco intervertebral presenta protusiones que presionan las raíces nerviosas. Si la protusión llega a romper, entonces se produce una hernia discal propiamente dicha.
  • Ciática
  • Enfermedades discales degenerativas
  • Espolones óseos (osteofitos)
  • Tumores espinales
  • Artritis espinal
  • Estenosis espinal (canal espinal estrechado, enfermedad muy dolorosa)
  • Escoliosis (columna vertebral desviada)
  • Fracturas vertebrales por compresión
  • Diabetes (puede hacer que el riego sanguíneo a los nervios se vea alterada)
  • Espondilolistesis (ocurre cuando una vértebra se mueve y se apoya en la vértebra interior)
  • Síndrome de cauda equina (compresión de las raíces distales de los nervios sacros, lumbares y coccígeos, en la región de la cola de caballo o “cauda equina”)
Hernia discal
El disco intervertebral herniado presiona las raíces nerviosas y produce radiculopatía

Factores de riesgo

Además de las enfermedades y condiciones mencionadas anteriormente, existen ciertos factores asociados con un mayor de riesgo de sufrir radiculopatía.

El deterioro de los tejidos óseos que se produce con la edad también afecta a la columna, por lo que al envejecer hay más riesgo de que se desarrolle una radiculopatía por causas mecánicas (desviación de columna, hernias discales, espolones, etc).

El sobrepeso y la mala higiene postural también son factores de riesgo para los tipos de radiculopatía por causas mecánicas.

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Entre la mala higiene postural destacan los movimientos y actividades diarias realizadas en el entorno laboral, ya que suponen movimientos y cargas sobre la columna que se repiten a diario durante largos períodos de tiempo. La magnitud de este problema es tal que la higiene postural en el entorno laboral es un campo que entra dentro de los planes de seguridad en el trabajo.

Otras causas pueden tener su origen en predisposición genética, de ahí que los antecedentes familiares de enfermedades degenerativas óseas sean otro factor de riesgo importante.

Síntomas

El dolor es el principal síntoma y es frecuente que irradie hacia las zonas del cuerpo inervadas por los nervios afectados. Por ejemplo, una radiculopatía en el cuello puede producir dolor y debilidad en el brazo (no se debe confundir dolor irradiado con dolor reflejo, cuya causa y mecanismo fisiopatológico es muy diferente).

  • Radiculopatía cervical: ocurre cuando se pinzan nervios del cuello y la zona más alta de la espalda. Los síntomas incluyen dolor, entumecimiento y hormigueo en el cuello, hombros, brazos y/o zona alta de la espalda.
  • Radiculopatía torácica: los nervios pinzados o irritados se localizan en la zona media de la espalda. Produce dolor en el pecho y torso, entumecimiento y hormigueo, dolor punzante en las costillas y abdomen. Es poco común y a veces se confunde con los síntomas de culebrinas o problemas del corazón, vejiga y otros órganos abdominales.
  • Radiculopatía lumbar: también llamada ciática, produce dolor en la zona baja de la espalda, en las piernas y en la zona de la cadera. El dolor puede ser localizado o irradiarse desde las lumbares hasta el pie. Puede ir acompañado de entumecimiento de las nalgas, pies o piernas. También se pueden ver afectados nervios que inervan el intestino y la vejiga y producir incontinencia fecal y urinaria.

Diagnóstico, tratamiento y prevención

El diagnóstico de una radiculopatía se suele basar en un examen físico y en la sintomatología, y generalmente se confirma con rayos X, resonancia magnética, tomografía computerizada y otras técnicas de diagnóstico por imagen.

El tratamiento principal de la radiculopatía consiste en fisioterapia, ejercicios de fortalecimiento muscular y, si es necesario, medicación analgésica y antiinflamatoria.

Según la gravedad y condiciones específicas del paciente los fármacos utilizados puede ser AINEs (ibuprofeno, naproxeno, etc), corticoides o, en los casos más graves, analgésicos opiáceos.

En algunos casos, los médicos pueden recomendar una operación quirúrgica para reparar el disco intervertebral herniado, un espolón óseo u otra causa mecánica que esté causando la radiculopatía.

Para prevenir la aparición de radiculopatías es muy importante mantener una buena higiene postural en la vida diaria. Esto incluye una buena postura en el entorno laboral, utilizar técnicas correctas de levantamiento de peso, practicar ejercicio físico de forma regular y mantener un peso corporal adecuado.

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