¿Qué son los pepinos de mar?

Thelenota rubralineata
Thelenota rubralineata

Los pepinos de mar, también llamados cochombros o carajos de mar, son organismos marinos de cuerpo más o menos alargado, cilíndrico y blando, pero que a pesar de su nombre nada tienen que ver con plantas. Son animales equinodermos, como las estrellas y erizos de mar, de la clase Holothuroidea, por lo que también se conocen como holoturios.

Como todos los equinodermos, los pepinos de mar son exclusivamente marinos y viven en los bentos, el ecosistema del suelo marino. Se distribuyen por todo el mundo, aunque la mayor diversidad y mayores poblaciones se concentran en la región del Pacífico asiático.

Características anatómicas destacadas

Esquema de un pepino de mar típico
Esquema de un pepino de mar típico

El tamaño de los pepinos de mar suele oscilar entre los 10 y los 30 cm, aunque con excepciones notables: la especie más pequeña conocida mide tan solo 3 mm (Rhabdomolgus ruber) y la más grande puede alcanzar los 3 m (Synapta maculata).

También, aunque suelen ser alargados y cilíndricos, algunas especies son prácticamente esféricas, como por ejemplo el género Pseudocolochirus (manzanas de mar).

Una de las características más llamativas que los pepinos de mar comparten con el resto de equinodermos es la simetría radial desde 5 puntos alrededor de la boca, dividiendo el cuerpo en cinco áreas ambulacrales. Longitudinalmente, los pepinos de mar presentan simetría bilateral débil.

Separando cada ambulacro se disponen los surcos interambulacrales (4 en total) de los que se nacen unos tubos o apéndices llamados pies ambulacrales. Estos tubos están ausentes o disminuidos en muchos pepinos de mar, especialmente en la parte dorsal.

En el extremo anterior del cuerpo está la boca, generalmente rodeada de tentáculos retráctiles. Estos tentáculos se consideran pies modificados. Pueden aparecer ramificados con forma arborescente, sobre todo en los pepinos de mar que se alimentan por filtración. En el extremo posterior está el ano o cloaca.

Sobre el cuerpo también es habitual que aparezcan papilas. En la boca, en la base de los tentáculos, está el elemento principal del esqueleto, un anillo calcáreo que sirve de anclaje para las 5 bandas de músculos longitudinales que recorren todo el cuerpo, una por cada zona ambulacral. A lo largo de cuerpo también se disponen músculos circulares que permiten elongar o acortar el cuerpo.

Sistema digestivo

Una característica llamativa, o al menos curiosa, es que durante el desarrollo embrionario se forma primero el ano y luego la boca, por eso son animales deuterostomados o deuteróstomos (del griego, “boca segunda”).

Tras la boca y sus tentáculos se sitúa la laringe, cuya apertura está rodeada por los platos calcáreos que en la mayoría de pepinos de mar son el componente principal del esqueleto, y como tal es el lugar de anclaje de los músculos que retráctiles de los tentáculos de la boca, además de anclaje para las bandas de músculos longitudinales que recorren todo el cuerpo del pepino de mar.

Muchas especies cuentan con un esófago y un estómago, pero en muchas la laringe vierte directamente al intestino. El intestino suele largo y con tres bucles alrededor del cuerpo antes de desembocar en una cámara cloacal o directamente al ano.

Sistema respiratorio

Los pepinos de mar extraen el oxígeno filtrando el agua del mar. Los árboles respiratorios están situados en la cloaca. Los pepinos de mar “respiran” absorbiendo y expulsando agua por el ano. Los árboles respiratorios confluyen en un tubo común que discurre a un lado del tracto digestivo.

Sistema nervioso

Los pepinos de mar no tienen un cerebro verdadero. Presentan un anillo de tejido neural situado alrededor de la cavidad bucal que inerva los tentáculos y la faringe, pero si se extirpa el animal sigue moviéndose, lo que demuestra que no tiene un papel central en su sistema nervioso.

Desde este anillo neural parte también 5 ramas nerviosas que recorren el cuerpo longitudinalmente, una por cada ambulacro.

No tienen órganos sensoriales diferenciados, pero en la piel tienen terminaciones nerviosas que le dan sensibilidad al tacto y a la luz. Algunas especies tienen estatocistos (órganos de equilibrio típicos de muchos invertebrados acuáticos).

Sistema circulatorio

Como el resto de equinodermos, los pepinos de mar cuentan con dos sistemas circulatorios con función diferente.

Un sistema circulatorio es de agua y se utiliza para aumentar o reducir la presión hidráulica en los tentáculos y pies ambulacrales para moverlos.

El otro es el sistema haemal, que en los pepinos de mar es más complejo que en otros equinodermos, y por el circula la sangre del animal o fluido coelómico. Provee del agua para el sistema circulatorio hidráulico y en él se forman coelomocitos fagocíticos del sistema inmunitrario. No tienen de corazón, sino que el fluido es propulsado por los movimientos musculares de cientos de pequeños músculos a lo largo del cuerpo.

Locomoción y endoesqueleto

Los equinodermos tienen un endoesqueleto típico formado por depósitos de carbonato cálcico, pero en la mayoría de pepinos de mar estos depósitos se han reducido a pequeños huesecillos microscópicos bajo la piel.

La pieza del esqueleto principal son los depósitos calcáreos de la boca, un hueso cuya forma y detalles se suelen utilizar como característica diferenciadora entre especies. Este hueso presenta una apertura central para el tracto digestivo y otras 5 para cada ambulacro, salvo en algunas especies en las que las áreas ambulacrales han evolucionado hasta hacerse indistinguibles.

Huesecillos de varios pepinos de mar
Huesecillos de varios pepinos de mar

En este hueso se anclan los músculos que recorren el cuerpo y mueven los pies. Las especies sin ambulacros y sin pies se mueven por simple contracción muscular a lo largo del cuerpo.

Algunas especies abisales, como las del orden Elasipodida, han desarrollado una densidad corporal similar al agua circundante y pueden flotar abandonando los bentos. La mayoría de estas especies cuentan con apéndices de natación, el ejemplo más conocido es el de la bailarina española (Hexabranchus sanguineus).

Hexabranchus sanguineus, la bailarina española
Bailarina española (Hexabranchus sanguineus), una especie de pepino de mar con apéndices de natación.,

Ecología

Los pepinos de mar se encuentran en gran número en los suelos marinos, dónde a menudo forman la mayor parte del bioma, aumentando a medida que aumenta la profundidad. Los pepinos de mar son los equinodermos mejor adaptados a grandes profundidades. Algunas especies viven a más de 9 km de profundidad, por ejemplo el género Myriotrochus.

En aguas más superficiales, los pepinos de mar pueden formar poblaciones muy densas, a veces de hasta 1000 individuos por metro cuadrado. Por ejemplo, Squamocnus brevidentis en la isla Sur de Nueva Zelanda.

Los pepinos de mar tienen una dieta carroñera y se alimentan de restos biológicos que caen al fondo del mar, y en este sentido se consideran animales detritívoros. También se alimentan de plancton que filtran del agua y algunas especies se especializan en esta forma de alimentación, colocándose en corrientes para atrapar el alimento con sus tentáculos.

Los pepinos de mar se pueden comunicar entre sí mediante hormonas o señales químicas expulsadas al agua. Esta comunicación se realiza principalmente para fines reproductivos. Los pepinos de mar tiene sexos separados y se reproducen liberando espermatozoides y óvulos al agua

Tres días después de la fecundación se desarrolla una larva ciliada libre. Al menos 30 especies conocidas fecundan los óvulos internamente en una bolsa de la que eclosiona un pepino de mar juvenil.

Referencias
  1. Paulay, G. (2014). Holothuroidea. World Register of Marine Species.
  2. Miller, Nat. Sea Cucumbers.