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Los fructooligosacáridos (FOS), también llamados oligofructosa o oligofructanos, es un grupo de sustancias formadas por una cadena de monómeros de fructosa, usualmente entre 10 y 20. Químicamente se pueden considerar derivados de la inulina, cuya degradación es de los principales métodos de obtención de FOS a nivel industrial. El ejemplo más típico de FOS es la 1-kestosa.

Inulina y fructooligosacaridos
1-kestosa, nistosa e inulina

Desde un punto de vista alimenticio, los fructooligosacáridos se consideran fibra soluble y como tal no pueden ser digeridos por el aparato digestivo humano, pero si pueden ser utilizados como sustrato metabólico por la flora intestinal, por eso favorecen su crecimiento y actúan como prebióticos.

Los FOS están presentes de forma natural en multitud de alimentos vegetales, aunque en cantidades pequeñas. Algunos de los alimentos con mayor contenido en FOS son frutas como los plátanos, verduras como las alcachofas, los espárragos o las cebollas, y cereales como el trigo o la cebada.

Además son muy utilizados como aditivos edulcorantes y como suplemento prebiótico. El poder edulcorante de los fructooligosacáridos está entre el 30 y el 50% del poder edulcorante del azúcar común (sacarosa), pero al ser fibra alimentaria tiene efectos mínimos sobre la glucemia postprandial. Es un aditivo habitual en productos lácteos, alimentos infantiles, bollería y repostería.

Posibles beneficios para la salud

En principio, los fructooligosacáridos ofrecen todos los efectos saludables de la fibra alimentaria pero además se le atribuyen algunos efectos que no presentan otros tipos de fibra. Algunos de sus efectos más interesantes son:

  • Regulan el tránsito intestinal
  • Favorecen el crecimiento de la flora intestinal, especialmente de bacterias beneficiosas como las bifidobacterias
  • Mejoran la absorción de calcio y magnesio
  • Reducen el colesterol sanguíneo, los triglicéridos y la hipertensión, principales factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares.
  • Reducen el riesgo de algunos tipos de cáncer, como cáncer de colon
  • Al ser dulce pero no digerible, puede ser utilizado como edulcorante para diabéticos
  • Es edulcorante no cariogénico

Muchos de estos efectos están relacionados con la fermentación de los FOS por la flora intestinal. Por ejemplo, mientras que otros tipos de fibra y sustancias que la acompañan, como los fitatos, pueden reducir la absorción de calcio, los FOS la mejoran. Parece ser que se debe a la disminución del pH por los ácidos que se producen en la fermentación.

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La estimulación de la flora intestinal también mejora las defensas intestinales y puede ayudar a prevenir infecciones por algunas levaduras, por ejemplo candidiasis intestinal.

También son un ingrediente habitual en suplementos para la pérdida de peso que aprovechan el efecto laxante y la sensación de saciedad que produce la fibra alimentaria.

Posibles efectos adversos

El exceso de FOS en la dieta se ha relacionado con algunos efectos secundarios. Entre los más comunes están la producción excesiva de gas, dolor abdominal e irritación de la mucosa intestinal. Las molestias suelen aparecer con ingestas diarias superiores a los 10 g, aunque hay personas que las pueden experimentar con ingestas inferiores a los 5 g.

Los FOS, y en general la fibra tipo inulina, estimulan el crecimiento de varios tipos de bifidobacterias en el colon, bacterias consideradas beneficiosas. Pero también pueden ser fermentados por otros tipos de bacterias, por ejemplo por Escherichia coli o por varias especies de Klebsiella y de Clostridium, bacterias no beneficiosas cuyo sobrecrecimiento puede impedir el desarrollo de una flora intestinal sana y llegar a producir cuadros infecciosos.

Los FOS ocurren en bajas cantidades de forma natural y su principal fuente de ingesta son los alimentos procesados con FOS añadidos. Aunque son un aditivo aprobado en muchos países y considerado seguro en general, una dieta saludable tener tener alta proporción de alimentos vegetales naturales y baja cantidad de alimentos procesados, de esta forma se obtienen todos los beneficios de los FOS y de los demás nutrientes que aportan los vegetales, a la vez que se evita un consumo excesivo y los posibles efectos negativos.

Referencias

  1. Sabater-Molina M, Larqué E, Torrella F y Zamora S.. (Septiembre 2009). Dietary fructooligosaccharides and potential benefits on health. Journal of Physiology and Biochemistry 65(3): 315-28. doi: 10.1007/BF03180584.

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