Publicidad

Toda la vida existente en el planeta Tierra depende de los organismos autótrofos que son capaces de extraer energía del ambiente para transformar materia inorgánica en materia orgánica, es decir, son los organismos que realizan la producción primaria.

Los productores primarios más importantes son sin lugar a dudas los organismos fotosintéticos, incluyendo a todas las plantas, a todas las algas y a muchos grupos de microorganismos. Estos organismos absorben la energía de la radiación solar y con esta energía fabrican materia orgánica a partir de dióxido de carbono (CO2) y agua (H2O).

El resto de la cadena trófica, incluyendo a la especie humana, depende en última instancia de esta materia orgánica como fuente de energía, es decir, depende de la energía del Sol que los organismos fotosintéticos almacenaron en moléculas orgánicas.

Cuándo un ser vivo muere, parte de esa energía queda almacenada en sus restos, y son estos restos de materia orgánica muerta los que forman los llamados combustibles fósiles, como el carbón, el petróleo o el gas natural, en un proceso que puede durar millones de años, de ahí el nombre de fósiles.

Debido al largo proceso de formación de los combustibles fósiles, se consideran una fuente de energía limitada y no renovable, pues sus reservas no se pueden renovar al ritmo de demanda de las sociedades humanas. Además, el uso de los combustibles fósiles es la principal fuente de gases de efecto invernadero. La energía nuclear es otra fuente de energía no renovable ya que genera residuos peligrosos que pueden tardar cientos o miles de años en desaparecer. La dependencia de estas fuentes de energía no es sostenible.

Publicidad

Las energías renovables, por el contrario, son fuentes de energía que se renuevan de forma constante o que se pueden renovar fácilmente. Por ejemplo, el viento, la radiación solar o la energía hidráulica. Aunque se suele asociar las energías renovables con energías limpias, verdes o no contaminantes, algunos tipos de energía renovable pueden contaminar y tener alto impacto ambiental.

Por ejemplo, la biomasa o la madera se pueden considerar energías renovables si se replantan las plantas utilizadas, pero su combustión genera dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero; o las centrales hidroeléctricas que requieren de embalses, que si bien no contaminan pueden tener un fuerte impacto ambiental en las cuencas fluviales inferiores y sus habitantes.

Represa del Itaipú
Represa del Itaipú, la segunda central hidroeléctrica más grande el mundo

Fuentes de energías renovables

En teoría, existen innumerables fuentes de energía renovable, aunque no disponemos de capacidad para aprovecharlas todas. Entre las más utilizadas destacan:

  • Energía eólica: molinos de viento con turbinas acopladas transforman la energía cinética del viento en energía eléctrica. El suministro de energía es potencialmente infinito, siendo el impacto visual uno de sus principales inconvenientes.
  • Energía solar: térmica y fotovoltaica. Al Sol le quedan al menos un par de miles de millones de años de vida, así que en principio es una fuente de energía inagotable.
  • Energía marina: se aprovecha la energía cinética de las mareas y de las corrientes marinas para mover turbinas generadoras. Puede tener impacto negativo en la vida acuática que utiliza frecuentemente las corrientes.
  • Energía geotérmica: es una fuente de energía muy limitada geográficamente a zonas con actividad volcánica. Utiliza agua a altas temperaturas en el subsuelo que puede arrastrar minerales y sustancias tóxicas.
  • Energía hidroeléctrica: se aprovecha la energía cinética en saltos de agua para mover turbinas generadoras. Para crear saltos de agua abundantes se suelen instalar en embalses artificiales, que puede ser una ventaja como reserva de agua pero también una desventaja por su impacto medioambiental potencial.
  • Biomasa y biodiesel: la biomasa se fabrica con material vegetal en descomposición y el biodiesel se fabrica con mezcla de diferentes aceites vegetales. Es una fuente de energía considerada renovable y barata pero se utiliza por combustión para obtener calor o transformarlo en electricidad, y en esta combustión se produce uno de los principales problemas que también tenían los combustibles fósiles: la producción de gases de efecto invernadero.
  • Madera: es una fuente de energía renovable en entornos controlados con repoblación de los árboles. Al igual que la biomasa y el biodiesel, es una fuente de energía barata pero la combustión genera gases contaminantes.

Algunas fuentes de energías renovables limpias, además de no contaminar y no agotarse, tienen la gran ventaja de poderse utilizar en el ámbito doméstico, como las placas solares o los aerogeneradores, y son capaces de suministrar la energía suficiente para un hogar medio.

Publicidad