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La tarjeta SIM es una tarjeta en la que se inserta un chip de memoria portátil utilizado en teléfonos móviles, modems, tablets y otros dispositivos que operan en el Global System for Mobile Communications (GSM). SIM son las siglas de Subscriber Identity Module (en español Módulo de Identificación de Abonado) y almacena la información necesaria para identificar al cliente (suscriptor del servicio), incluyendo el número de teléfono, y otros datos como contactos o mensajes de texto. Cuándo un usuario quiere cambiar de terminal basta con retirar la tarjeta SIM del dispositivo que esté utilizando e introducirla en otro. Las tarjetas SIM son muy utilizadas en todo el mundo y han sido clave en el desarrollo de la tecnología de comunicación móvil.

Tamaños

Las tarjetas SIM se fabrican en cuatro tamaños diferentes para acomodarse a diferentes dispositivos:

  1. SIM (1FF – First Form Factor): 85,6 × 53,98 × 0,76 mm)
  2. mini-SIM (2FF – Second Form Factor): 25 × 15 × 0,76 mm
  3. micro-SIM (3FF – Third Form Factor): 15 × 12 × 0,76 mm
  4. nano-SIM (4FF – Fourth Form Factor): 12,3 × 8,8 × 0,67 mm

Las tarjetas SIM más grandes fueron las primeras en fabricarse, tienen un tamaño similar al de una tarjeta de crédito y son ya muy poco utilizadas. Las mini-SIM son las más extendidas actualmente y las nano-SIM, las más recientes, tienen aún poco mercado pero se prevee un uso cada vez mayor a medida que aparezcan dispositivos más delgados, como iPhone 5, el primer terminal en utilizar las nano-SIM.

Es frecuente que las tarjetas pequeñas se proporcionen al usuario en un portatarjetas que se puede acoplar a dispositivos preparados para tamaños superiores; por ejemplo, una mini-SIM se proporciona en un portatarjetas que se puede acoplar a dispositivos para SIM 1FF y una micro-SIM se proporciona en portatarjetas que se puede acoplar a dispositivos para mini-SIM y para SIM 1FF.

Activación de una tarjeta SIM

Cuándo un usuario contrata servicios con un proveedor de telefonía móvil tan sólo es necesario la activación de una tarjeta SIM que identifique a este usuario. Cada tarjeta tiene un número de identificación único impreso en el microchip y es imprescindible para la activación de la SIM, la cuál se puede realizar introduciendo este número en la herramienta correspondiente de la web de la compañía o llamando al servicio de atención al cliente.

Una vez activada, el usuario quedará unido a su tarjeta SIM y con ella podrá utilizar los servicios contratados desde cualquier terminal: teléfono móvil, smartphone, tablet, módem USB portátil, etc. En caso de deterioro o extravío el proveedor bloquea el uso de los servicios si se accede desde la tarjeta SIM antigua, identificada con el número único del microchip, y se activa una nueva que se asocia de nuevo al cliente. En la nueva tarjeta no estarán los contactos, mensajes de texto, etc.

Uso de múltiples terminales móviles

Una de las principales ventajas de las tarjetas SIM es que una misma SIM puede utilizarse en diferentes dispositivos pues lleva consigo la identificación del cliente. Por ejemplo, puede insertarse en diferentes teléfonos móviles para hacer llamadas o introducirse en un módem portátil para conectarse a internet, todo bajo el mismo contrato de servicios. Si el usuario quiere comprarse un nuevo teléfono bastará que inserte su tarjeta SIM en el nuevo terminal para poder utilizarlo, no necesita hacer nada más. Hay que tener en cuenta que las aplicaciones (apps) y sus datos, fotografías, etcétera, se almacenan en la memoria interna del dispositivo o en tarjetas SD y no se transportan en la tarjeta SIM.

También hay que tener en cuenta que muchas compañías bloquean sus teléfonos móviles para que sólo funcionen con tarjetas SIM emitidas por la misma compañía. No obstante, los terminales pueden desbloquearse con la introducción de un código en su sistema aunque el procedimiento exacto puede variar según el fabricante y modelo. El bloqueo de terminales es especialmente frecuente cuándo se ofrecen con descuento. Aunque suelen ser más caros, existen teléfonos y terminales denominados “libres” que se pueden utilizar con cualquier tarjeta SIM independientemente del operador.

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Sin importar la compañía de la tarjeta SIM o si el teléfono está bloqueado o no, cualquier teléfono puede utilizarse para realizar llamadas de emergencia siempre que haya cobertura GSM de algún operador. Incluso algunos teléfonos pueden utilizarse sin necesidad de tarjeta SIM para este tipo de llamadas; por ejemplo para llamar al 112 (número de emergencias de cualquier tipo para toda la Unión Europea y otros muchos países y regiones).

Tarjetas SIM de prepago

Las tarjetas SIM de prepago, también llamadas recargables, están asociadas a un número de teléfono y para su uso hay que “cargarlas” previamente con crédito, lo que coloquialmente se conoce como “saldo”. En otras palabras, se paga por los servicios antes de que se disfruten. Por ejemplo, puedo cargar una tarjeta SIM de prepago con 10 € de saldo e ir realizando llamadas o conectándome a internet. El saldo se irá agotando según el plan de precios asociado hasta consumir los 10 €.

Las tarjetas SIM de prepago sólo pueden utilizarse en teléfonos libres o en teléfonos bloqueados de la misma compañía que la SIM. Este tipo de tarjetas son muy útiles para viajeros, quienes pueden adquirir tarjetas de prepago locales para utilizarlas durante su estancia en un determinado país. Esto permite al usuario mantener su teléfono, con las aplicaciones y otros datos, y utilizar el teléfono sin tener que pagar por el romaing internacional a la compañía de su país de origen. Además, el viajero dispondrá de un número de teléfono local y hará más barato que otras personas puedan llamarle desde el mismo país.

Seguridad

Las tarjetas SIM suelen venir bloqueadas mediante un número PIN (Personal Identification Number) y sólo las personas que conozcan este número podrán acceder a los datos almacenados en la tarjeta y utilizar los servicios de voz y datos del contrato asociado. Por lo general, se pueden realizar llamadas de emergencia a números preconfigurados en el teléfono aunque no se conozca el número PIN; por ejemplo, en la Unión Europea los teléfonos móviles vienen configurados de fábrica para poder llamar únicamente al 112 (teléfono único de emergencias) sin necesidad de conocer el PIN.

Además del número PIN, cada tarjeta SIM tienen un código secreto de autentificación o código PUK (Personal Unlocking Key). En caso de que se introduzca un número PIN erróneo repetidas veces la tarjeta SIM queda bloqueada y sólo podrá desbloquearse mediante el uso del código PUK que se puede consultar en el servicio de atención al cliente del proveedor de servicios. No obstante, con la tecnología adecuada y con acceso físico la tarjeta, es posible clonar una tarjeta SIM y ser utilizada de forma fraudulenta por otras personas.

Otras tecnologías de comunicación móvil

Las comunicaciones realizadas a través de la red CDMA no utilizan tarjetas SIM sino que el número de teléfono y otros datos de identificación del usuario están almacenados en el propio terminal, lo que hace que sea menos fácil cambiar de teléfono. La red CDMA es más común en Estados Unidos, dónde los teléfonos móviles suelen estar fuertemente subvencionados por las teleoperadoras y los usuarios tienen menos incentivos para cambiar de teléfono frecuentemente. También existe la tarjeta RUIM (Re-Useable Idenfication Module), utilizada en algunos países de Asia.

La tarjeta SIM se está imponiendo al resto debido a sus ventajas y al avance tecnológico en el GSM. Por ejemplo, cada vez más proveedores de telecomunicaciones están adoptando la tecnología 3GPP Long Term Evolution (LTE) o las redes 4G, ambas basadas en redes GSM que requiere tarjetas SIM.

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