Publicidad

Un giro postal, o simplemente giro, es un servicio de envío de dinero que permite el pago al destinatario de la cantidad de dinero especificada por el ordenante o remitente. Ni el ordenante ni el destinatario necesitan cuenta bancaria o tarjeta de crédito para enviar y recibir el dinero siendo un servicio típicamente de pago/recepción física. El ordenante realiza el pago de la cantidad de dinero que quiere hacer llegar al destinatario más la comisión por el servicio y el destinatario ha de acudir a la oficina de la empresa que presta el servicio dónde se le abonará el importe del giro postal. Existen también modalidades de giro postal con recepción en cuenta bancaria, cheque, a domicilio, etc.

¿Cómo funcionan?

Los giros postales suelen ser servicios ofrecidos por los operadores de correo postal, por ejemplo en España es un servicio típico de la Sociedad Estatal Correos y Telégrafos aunque también se puede encontrar en otras empresas como Western Union.

Pongamos que una persona quiere mandar un giro postal a través de Correos. Lo primero debe tener es el nombre y dirección del destinatario, imprescindible para que el giro llegue a su destino correctamente. Ha de elegir el tipo de giro que desea realizar de las opciones disponibles (vea giros en correos.es). También ha de elegir el tipo de entrega. La forma tradicional de entrega de los giros postales es mediante notificación al destinatario que debe acudir a la oficina de correos de su zona dónde recibirá el dinero en metálico o un cheque. También existe las opciones de abono en cuenta bancaria y entrega en domicilio; en ninguno de estos casos el destinatario ha de acudir a la oficina de correos.

Se ha de rellenar el formulario pertinente marcando las opciones deseadas, se entrega el formulario al empleado de correos y se abona la cantidad de dinero que se va a enviar más el coste del servicio. El destinatario del giro no ha de pagar nada, no tiene ningún para él. El remitente u ordenante recibe la garantía de envío o devolución del importe íntegro pagado, algunas empresas también ofrecen garantías extras.

Los giros postales tardan poco tiempo en llegar, por lo general de 1 a 3 días, y hay opciones de disponibilidad inmediata. Por lo general no tienen tiempo de caducidad pudiendo ser retirados cuándo el destinatario lo desee (consulta condiciones en el momento).

Los giros postales suelen tener un límite de cantidad que puede variar de una modalidad a otra de giro posta. Por ejemplo, en correos hay un límite de 3.000 € para giros postales nacionales con recogida en oficina y los límites para giros internacionales varían en función de la divisa y país de destino.

Publicidad