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Un fondo fiduciario, o fideicomiso, es una herramienta financiera a través de la cuál se administran activos financieros en beneficio de otra persona física o jurídica. Los activos iniciales son proporcionados por el fideicomitente, o fiduciante, quién cede sus bienes, dinero o derechos a la entidad fiduciaria (puede ser una persona física o jurídica) para que los gestione y administre. El fideicomitente, o los beneficiarios designados por él, recibe un pago desde el fondo según el acuerdo alcanzado entre ambas partes. Los fideicomisos se suelen utilizar cuándo el fideicomitente es incapaz de administrar sus bienes. También son muy utilizados para evitar el pago de determinados impuestos. Hay que tener en cuenta que los activos de un fondo fiduciario no pueden ser perseguidos legalmente por los acreedores del fideicomitente ni de la entidad fiduciaria.

Tipos de fideicomisos y sus usos

Existen dos tipos básicos de fondos fideicomisos, en vida y testamentarios. Ambos se diferencia principalmente en los términos de cómo y cuándo son válidos. El fideicomiso en vida es establecido durante la vida del fideicomitente y puede ser revocable por algunas de las partes. El fideicomiso testamentario es establecido tras la muerte del fideicomitente y tiene carácter irrevocable salvo renuncia de la entidad fiduciaria.

Los principales usos de los fondos fiduciarios son:

  1. Evitar impuestos, especialmente impuestos de sucesión: se crea el fideicomiso tras la muerte del propietario de los activos. Los activos pasan a ser gestionados por la entidad fiduciaria y se evitan algunos impuestos ya que la propiedad no pasa a los herederos.
  2. Garantizar el uso de los activos y sus beneficios: la entidad fiduciaria ha de gestionar y administrar los activos de un fideicomiso según las instrucciones del fideicomitente, quién puede declarar un beneficiario de los beneficios o un uso específico para ellos.
  3. Mantener seguros los activos para beneficiarios menores de edad: los activos se mantienen en un fondo gestionado por la entidad fiduciaria hasta que los beneficiarios adquieren la mayoría de edad o capacidad legal de administración de sus bienes.
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