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Un fluido no newtoniano es aquel que no tiene una viscosidad definida y constante como un fluido newtoniano, sino que varía en función de la temperatura y fuerza cortante a la que esté sometido. Por el contrario, en los fluidos newtonianos la viscosidad puede describirse en función de la temperatura y la presión sin que intervengan otras fuerzas.

El agua es uno de los mejores ejemplos de fluido newtoniano; como fluidos no newtonianos podemos citar la miel, sangre, geles, pintura, etc.

Características más destacadas

Un fluido no-newtoniano en reposo se comporta como un líquido mientras que si se somete a fuerzas de estrés aumenta su viscosidad. Si golpeas sobre la superficie de un fluido no newtoniano, el estrés introducido por la fuerza entrante hace que los átomos que componen el fluido se reorganicen aumentando la viscosidad, incluso hasta comportarse como un sólido por un instante. Tu mano no penetrará en el fluido.

Pero si vas introduciendo la mano en el fluido lentamente, sin embargo, podrás meterla en el fluido sin problemas. Y si la mano está dentro e intentas sacarla rápidamente, el fluido se volverá a comportar como un sólido y podrás sacar el fluido del contenedor junto a tu mano. A mayor fuerza aplicada mayor viscosidad. Este efecto suele durar sólo mientras la fuerza es aplicada.

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Entre los fluidos no-newtonianos podemos encontrar los siguientes grandes grupos:

  • Plásticos
  • Fluidos que siguen la ley de las potencias
  • Fluidos viscoelásticos
  • Fluidos sobre cuya viscosidad influye también el tiempo

Vídeo

Uno de los fluidos no-newtonianos más utilizados como ejemplo, al ser barato y no tóxico, es el fluido formado por la suspensión de harina de maíz en agua. En el siguiente vídeo puedes ver este ejemplo.

 

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