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Un stack marino es un promontorio rocoso, generalmente con forma de columna, que sobresale del agua marina cerca de la línea de costa. En español no existe un término geológico para stack (que inglés significa “pila”, “apilamiento”) y se utilizan nombres como farallón, pináculo o aguja para referirse a los stacks marinos y formaciones similares. Como otras estructuras en la línea de costa, los farallones están en continuo cambio y algunos adoptan formas realmente peculiares.

Formación

Los stacks marinos se forman por la acción erosiva del viento y las olas sobre acantilados rocosos en los que hay materiales de distinta dureza. Los materiales más blandos se erosionan más rápido dejando estas columnas rocosas separadas de tierra firme. Generalmente comienza con la formación de un agujero en la roca que se va expandiendo hasta formar un túnel. Al continuar la erosión la bóveda del túnel termina cayendo y se forma el stack. La erosión seguirá ejerciendo su acción implacable y por ello los stacks están siempre en continuo cambio, apareciendo nuevos y desapareciendo los viejos.

Se podría decir que un stack marino es como una diminuta isla y, de hecho, algunos stacks comenzaron como islas pequeñas que se fueron desgastando. Muchas aves utilizan los stacks marinos como lugar de anidación y refugio aprovechando su aislamiento, relativa seguridad y cercanía a tierra. Algunas zonas dónde abundan los stacks se han convertido en lugar de encuentro de miles de aves migratorias, y también de aficionados a la escalada que encuentran en los stacks interesantes y aposionantes rutas.

Distribución

La distribución de los stacks marinos varía enormemente de unas regiones a otras en función del tipo de roca y sedimentos que formen la línea costera y de la acción del oleaje, viento y otras condiciones medioambientales que predominen en la zona. Algunas costas pueden estar repletas de grandes stacks de roca dura mientras que otras sólo están salpicadas de unos pocos stacks de arenisca, caliza y sedimentos blandos. Muchos stacks están formados por antiguos sedimentos del lecho marino y al emerger y erosionarse revelan fósiles antiguos.

Cuándo se está en torno a los stacks se recomienda tener cierta precaución. Es posible que se produzcan derrumbes inesperados. Cuándo se camina o se practica escalada sobre ellos hay que vigilar el terreno, sobre todo por si hay materiales blandos. En general hay que evitar stacks delgados, pues podrían ser muy frágiles. Además, el acceso a determinadas zonas de stacks puede estar restringido por las autoridades de protección animal por ser lugares de anidación.

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