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Una aortografía, aortograma o angiografía aórtica es una técnica de diagnóstico por imagen que se realiza inyectando una sustancia de contraste en la aorta y tomando una secuencia de imágenes con rayos X. Es un procedimiento ambulatorio que no requiere hospitalización del paciente.

¿Para qué se realiza?

La aorta es la arteria principal del cuerpo humano y da origen a todas las demás arterias, con excepción de las arterias pulmonares. La aortografía ofrece información sobre la forma, estructura, tamaño y posición de la aorta, además de poder visualizar el flujo de sangre en su interior. La aortografía se puede clasificar en función de la parte de la aorta que se persigue visualizar en la prueba, aunque la más habitual es la aortografía abdominal.

Se utiliza para diagnosticar diferentes problemas relacionados con la aorta, entre otros aneurisma aórtico, disección aórtica, malformaciones congénitas, cayado aórtico doble, coartación de la aorta, anillo vascular, etc.

Un signo típico de aneurisma aórtico es dolor de piernas al caminar. En estos casos es común combinar una aortografía abdominal y una angiografía bilateral en las piernas.

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Angiografía de piernas y aortografía abdominal
Angiografía de piernas (A) y aortografía abdominal (B)

¿En qué consiste?

La aortografía consiste en la introducción de un catéter o sonda a través de una arteria secundaria que llegue hasta la aorta. En el caso de la aortografía abdominal es frecuente que se introduzca a través de la arteria femoral con punción inguinal, en otros casos se realiza a través de la arteria braquial del brazo.

El catéter se va introduciendo hasta que alcanza la aorta, casi siempre con ayuda de un monitor de rayos X que permite visualizar el proceso en tiempo real. Una vez en la aorta, se inyecta una sustancia de contraste que es opaca a los rayos X, de lo contrario la aorta no se podría visualizar, ya que deja pasar los rayos X y aparecería transparente. La aorta se puede visualizar con otras técnicas de imagen, pero el nivel de detalle que ofrece la aortografía es mayor.

Es un procedimiento ambulatorio que no requiere hospitalización. Tampoco requiere anestesia y el paciente permanece despierto. No suele ser doloroso pero es frecuente sentir molestias, sobre todo sensación de calor y entumecimiento.

Para facilitar la coagulación y evitar hemorragias, al terminar se debe ejercer presión sobre la incisión por la que se introdujo el catéter durante 20-40 minutos. La prueba suele durar en torno a una hora pero es común que el paciente permanezca más tiempo en observación por si aparecen reacciones alérgicas u otras complicaciones, aunque lo normal es que el paciente reciba el alta el mismo día.

Referencias

  1. Aortography. Medical Subject Headings (MeSH), US National Library of Medicine.

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