¿Qué es la memoria celular?

Destapa tu memoria celular: Equilibrio relajante- para meditar
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La memoria celular es una teoría según la cual las células del cuerpo retienen memoria independientemente del cerebro. Se considera una teoría paralela o variación de la llamada memoria corporal, una hipótesis que sostiene que el cuerpo en su conjunto puede retener memoria, en oposición a que sea una función exclusiva del sistema nervioso central.

La idea detrás de la memoria celular es que las células pueden almacenar memorias sobre experiencias, hábitos y otros aspectos característicos de la identidad de cada individuo. Los promotores de esta teoría sugieren que la memoria a nivel celular se produciría a través de mediadores químicos, sustancias intercambiadas entre las células, del mismo modo que la memoria en el cerebro está basada en el intercambio de neurotransmisores.

La teoría surgió a partir de experiencias subjetivas en pacientes sometidos a trasplantes de órganos. Los receptores de los órganos adoptaban nuevos hábitos tras el trasplante y algunos incluso aseguraban recordar experiencias que ellos no habían tenido y que no reconocían como propias.

A partir de estos relatos se comenzó a sugerir que la memoria celular podría ser una posible explicación. Esas experiencias serían el resultado de la influencia de los órganos del donante en las células del receptor.

Otras teorías sugeridas para explicar estos fenómenos lo achacaban a cambios químicos en el cuerpo del paciente producidos, entre otros, por la medicación o el propio estado psicológico y emocional que supone someterse a un proceso del trasplante.

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Se han realizado diversas encuestas en receptores de trasplantes para explorar la posible validez de esta teoría, pero por ahora está lejos de considerarse probada, ni siquiera, en caso de que sea cierta, está claro que pueda llegar a ser probada con las técnicas actuales.

En el ámbito médico, la opinión más extendida es que las historias de memoria celular relacionadas con los trasplantes se deben principalmente a sugestión, pues es habitual que las memorias y hábitos descritos por el receptor no se puedan relacionar con memorias y experiencias del donante.

También es habitual que estas experiencias las describan pacientes provenientes de comunidades y entornos personales en los que la memoria celular cuenta con una amplia aceptación cultural, incluso en el traspaso de información por esta vía hacia los hijos.

Pero como la mayoría de teorías a las que la medicina convencional es reacia de entrada, hay poco interés en su estudio y no se han realizado estudios científicos rigurosos a gran escala. Los pocos estudios realizados no han podido probar que la memoria celular exista, pero tampoco han podido probar que no exista, aunque si que hay datos que sugieren que es una posibilidad que no se puede descartar.

Algunas formas de memoria celular en epigenética e inmunidad adaptativa

Diversos autores, como Peter Levine y Nicola Diamond, identifican la posible memoria celular y corporal como un tipo de memoria implícita, uno de los dos tipos principales de memoria a largo plazo identificados en el ser humano. La memoria implícita sería aquella que se adquiere y se utiliza de forma inconsciente, sin que eso signifique que no pueda afectar al pensamiento y al comportamiento consciente.

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En epigenética existen diversos mecanismos que las células pueden utilizar para pasar información a sus células hijas durante la división celular, información que se podría entender como “memoria”.

En concreto, se han observado diversos mecanismos de herencia epigenética de respuestas anti-estrés entre células progenitoras y células hijas. Algunos de estos mecanismos incluyen cambios en la cromatina o el intercambio de ciertos factores químicos, así como macromoléculas dañadas que pasarían de las células madre a las células hija manteniendo así el recuerdo del evento traumático o estresante sufrido.

Otro ejemplo que se puede entender como memoria celular podría ser la inmunidad adaptativa o adquirida. Mediante este tipo de inmunidad, las células del sistema inmune aprenden a atacar y a defender frente a determinados patógenos y son capaces de pasar lo aprendido a otras células, tanto presentes como futuras, de modo que en un contacto posterior con el mismo patógeno son capaces de responder de forma más rápida y eficaz.

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Referencias
  1. Riva, Guisseppe (25 Julio 2017). The neuroscience of body memory: From the self through the space to the others. Cortex. doi: 10.1016/j.cortex.2017.07.013.
  2. Xue, Y. y Acar, M.. (30 de Mayo de 2018). Mechanisms for the epigenetic inheritance of stress response in single cells. Current Genetics pp. 1-8. doi: 10.1007/s00294-018-0849-1
  3. Di Rosa F, Pabst R (2005). The bone marrow: a nest for migratory memory T cells. Trends in immunology 26(7): 360–6. doi: 10.1016/j.it.2005.04.011.