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La albúmina es un tipo de proteína que está en alta cantidad en sangre. De hecho, es la proteína más abundante en el suero sanguíneo y representa generalmente entre el 50% y el 60% de todas las proteínas séricas.

La mayor parte de la albúmina sérica se sintetiza en el hígado y realiza varias funciones, principalmente de transporte para hormonas, ácidos grasos y otras muchas sustancias como calcio o fármacos. También actúa en el sistema buffer para controlar el pH sanguíneo y en el mantenimiento de la presión oncótica.

La concentración de proteínas en sangre se denomina proteinemia, y puede ser normal, alta (hiperproteinemia) o baja (hipoproteinemia). La concentración de albúmina en sangre sería la albuminemia, un tipo específico de proteinemia. Los rangos normales albuminemia son:

  1. Albuminemia normal: 3.5 – 5.0 g/dL (o 35 – 50 g/L).
  2. Hipoalbuminemia: concentración por debajo de 3.5 g/dL.
  3. Hiperalbuminemia: por encima de 5.0 g/dL.

Hipoalbuminemia

La hipoalbuminemia se define como una concentración de albúmina en sangre por debajo de lo normal (por debajo de 3.5 g/dL). Es indicativo de un fallo o funcionamiento anómalo del hígado como cirrosis o hepatitis crónica. Medir la albúmina es una prueba estándar en cualquier evaluación de la función hepática.

La hipoalbúmina también se puede presentar cuando hay problemas renales que aumentan la proteinuria (proteínas en orina), como el síndrome nefrótico, o por problemas de malnutrición.

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Uno de los principales síntomas de hipoalbuminemia son los edemas, ya que la albúmina es la proteína que más contribuye a la presión oncótica que regula la salida de fluido desde el torrente circulatorio hacia los tejidos.

Otros posibles síntomas incluyen fatiga, calambres, debilidad muscular y falta de apetito. La hipoalbuminemia también es uno de los principales mecanismos que conducen a la ascitis (acumulación de líquido en la cavidad peritoneal).

Causas más frecuentes de hipoalbuminemia:

  • Enfermedades hepáticas: cirrosis, hepatitis.
  • Exceso de excreción en orina: fallos renales, síndrome nefrótico, nefropatía diabética, etc.
  • Exceso de pérdida o falta de absorción de proteínas en el intestino: por ejemplo enfermedad de Menetrier, enfermedades inflamatorias intestinales, etc.
  • Enfermedades cardiovasculares: insuficiencia cardíaca congestiva, pericarditis, etc.
  • Quemaduras graves (se pierde plasma por la ausencia de la barrera dérmica).
  • Malnutrición
  • En algunos casos se puede dar hipoalbuminemia por hemodilución durante el embarazo o en situaciones que aumentan la permeabilidad vascular o se disminuye el drenaje a través de la linfa.
  • Algunos tipos de cáncer: por ejemplo sarcoma
  • Analbuminemia genética (enfermedad muy rara)
  • Amiloidosis
  • Quimioterapia

Hiperalbuminemia

La hiperalbuminemia aparece cuando la concentración de albúmina está por encima de los rangos normales, generalmente se considera por encima de 5.0 g/dL. La causa más frecuente es deshidratación, tanto aguda como crónica.

La hiperalbuminemia también se asocia con dietas hiperproteicas y algunas enfermedades infecciosas, por ejemplo diversas meningitis bacterianas.

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