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La degradación ambiental es todo proceso a través del cual el entorno natural se ve comprometido de alguna forma, se reduce la diversidad biológica o la salud general del medio se ve afectada. Los procesos de degradación ambiental pueden ser naturales en su origen o pueden ser causados por la actividad humana, que también puede acelerar procesos naturales de degradación. Muchas organizaciones internacionales reconocen la degradación ambiental como uno de los principales ataques que están sufriendo el planeta, pues, por ahora, sólo tenemos un planeta en el que vivir y algunos daños irreparables podrían significar el final de la existencia humana.

Principales causas de degradación ambiental

Hay diferentes formas en las que el medio se puede ve degradado. Un ejemplo clásico es la explotación de recursos hasta su agotamiento. El agua, la tierra, minerales o el petróleo son todos recursos susceptibles de agotamiento por un uso excesivo. Las presiones de la actividad de plantas y animales que viven en un determinado hábitat pueden contribuir al agotamiento de los recursos de esa zona, pero los hábitats naturales suelen mantener un equilibrio entre los recursos existentes y la vida que puede soportar.

La contaminación es otra de las causas más importantes de degradación ambiental. Cuándo el entorno alcanza altos niveles de contaminación, la concentración de sustancias tóxicas afecta a la salud de todos sus habitantes, incluyendo al humano. La contaminación puede provenir de diversas fuentes: emisión de gases por los vehículos y fábricas, vertido de sustancias químicas en procesos industriales, pesticidas y abonos agrícolas, etc. En algunos casos la contaminación puede ser revertida mediante costosas y complicadas medidas medioambientales. En otros casos la naturaleza tiene que hacer frente a la contaminación por sí sola, y esto puede llevar décadas, incluso siglos.

Un simple daño individual es un problema muy común cuyo impacto es a menudo infravalorado. La tala de árboles, la erosión o el desarrollo insostenible son todas formas de degradación ambiental. Si el daño es extenso y severo, el medio puede no ser capaz de asumir el daño y alcanzar de nuevo el equilibrio por sí solo. Por ejemplo, las explotaciones agrícolas intensivas pueden despojar el suelo de la capa de tierra fértil o dejarlos con alta concentración de sustancias que impidan el crecimiento de vegetación natural; sin vegetación el suelo es muy susceptible de sufrir erosión de forma rápida.

La degradación ambiental se ha convertido en un problema no sólo natural y social sino también legal, sobre todo en quién es responsable de la limpieza de los contaminantes vertidos y de tomar medidas para revertir los efectos provocados. Por ejemplo, si una empresa adquiere otra que vertía sustancias tóxicas al medio cuándo no había legislación que lo prohibiera, la nueva empresa puede argumentar que no está obligada a realizar las tareas de remediación ambiental, aunque pueda estarlo desde un punto de vista ético.

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