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La concanavalina A, abreviada ConA, es una proteína vegetal tipo lecitina, en concreto de la familia de las lecitinas tipo L, típica de las leguminosas, La ConA es muy utilizada en biotecnología y se obtiene de diversas especies del género Canavalia, sobre todo de C. ensiformis.

Las lecitinas se caracterizan por tener la capacidad de unirse a determinados grupos de hidratos de carbono de forma específica, propiedad que se aprovecha en numerosas aplicaciones, pero no se debe confundir esta capacidad de unión a hidratos de carbono con las glicoproteínas, que son proteínas que incluyen hidratos de carbono en su composición.

Características generales

La concanavalina A es un complejo proteico formado por cuatro subunidades iguales, es decir, la concanavalina A es un homotetrámero, al igual que la mayoría de lecitinas. Cada subunidad lleva unidos átomos metálicos, generalmente manganeso y calcio.

La ConA se une de forma específica a residuos terminales α-D-manosil y α-D-glucosil que pueden estar presentes en hidratos de carbono, glucoproteínas y glucolípidos. La molécula de ConA cuenta con cuatro sitios de unión, uno en cada subunidad.

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La cocanavalina A fue la primera lecitina disponible comercialmente y es muy utilizada en biología y biotecnología. Por ejemplo, se utiliza en la caracterización de glicoproteínas, en cromatrografía de afinidad o en biosensores de glucosa fluorescentes.

Actividad biológica

La concanavalina A interacciona con muchos tipos de receptores que contienen manosa, por ejemplo rodopsina, marcadores del grupo sanguíneo, el receptor de insulina, inmunoglobulinas o glicoproteínas del antígeno carcinoembrionario.

Entre sus efectos, la concanavalina A promueve la aglutinación de los eritrocitos y otros tipos celulares, como células musculares, linfocitos, fibroblastos, adipocitos e incluso algunos tipos de células cancerosas. Sobre los linfocitos T tiene acción mitógena y estimula su división. También estimula metaloproteasas de matriz, enzimas implicadas en la curación de heridas, en la angiogénesis y en la metástasis de células tumorales.

En algunos estudios, la ConA ha mostrado utilidad contra algunos tipos de cáncer, por ejemplo contra el hepatoma. También se puede utilizar para tratar y evaluar la vitreorretinopatía proliferativa y otras enfermedades oculares, ya que la rodopsina, una de las proteínas a las que se une la ConA, está presente en los bastones de la retina.

Referencias

  1. Liener, Irvin E.; Sharon, Nathan; Goldstein, Irwin J. The Lectins Properties, Functions and Applications in Biology and Medicine. Elsevier. pp. 33–247. ISBN 978-0-323-14444-5.

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