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Colitis es el nombre que recibe de forma general la inflamación de la mucosa del colón. En la mayoría de vertebrados el colon es la última porción del aparato digestivo, en el hombre es la penúltima porción del intestino grueso, antes del recto. En el colon se absorbe agua y sales minerales de los residuos sólidos de la digestión a través de su mucosa. Cuándo esta mucosa se inflama, se llama colitis y puede producirse por diversos motivos. Algunos síntomas comunes en casi todas las formas de colitis son espasmos y dolor abdominal, diarrea o heces blandas, deposiciones frecuentes y pérdida de peso. Algunos casos pueden cursar también con fiebre. El tratamiento específico varía según la causa.

Causas

Algunas formas de colitis pueden estar causadas por una infección bacteriana, ciertos virus y algunos parásitos. Por ejemplo, puede estar causada por una infección por la bacteria Salmonella o por amebas. Los antibióticos y antiparasitarios suelen ser requeridos para tratar la infección que ha provocado la colitis, salvo en infecciones víricas que suelen remitir por sí solas y sólo se tratan los síntomas asociados a la inflamación del colón. Entre los virus más frecuentes que causan colitis encontramos al rotavirus y norovirus.

Algunas enfermedades pueden producir ataques de colitis aguda, como los pacientes de la enfermedad de Crohn (una enfermedad degenerativa del intestino). Los pacientes de enfermedad de Crohn son más propensos a irritación e inflamación del colon así como a otros problemas, como perforación intestinal. Estas personas deben acudir inmediatamente a los servicios de salud ante cualquier síntoma de colitis.

El síndrome de colon irritable también puede causar colitis entre sus manifestaciones. El síndrome de colon irritable es una enfermedad bastante difícil de diagnosticar y de tratar. Cualquier persona que sufra colitis de forma frecuente debería acudir a los profesionales de salud para poder detectar su causa. También puede aparecer colitis, o agravarse, en algunas enfermedades autoinmunes.

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Algunos hábitos de vida y algunos medicamentos pueden provocar o agravar la colitis. Por ejemplo, anticonceptivos orales, fumar o el alcoholismo, pueden contribuir a empeorar los síntomas de una colitis instaurada o a favorecer su aparición. Tener hábitos de alimentación saludables, incluyendo la forma de cocinar y de comer, reduce el riesgo de padecer colitis.

Tratamiento y recomendaciones

Durante un episodio de colitis se deben evitar bebidas cafeinadas, ciertos medicamentos, en especial el ibuprofuno y otros analgésicos del grupo de los AINEs. Para aliviar el dolor y tratar la inflamación de la mucosa del colon se han de utilizar otros analgésicos que debe prescribir un facultativo. En personas con colitis recurrente, el tratamiento se suele centrar en reducir los síntomas, como la diarrea y retortijones. Algunas veces, el tratamiento de los síntomas es el único tratamiento disponible, por no conocerse la causa o no disponer de tratamiento específico. En caso de infecciones bacterianas o parasitarias se suele prescribir un tratamiento con antibióticos o antiparasitarios respectivamente.

Hay que tener en cuenta que algunos pacientes con colitis han de vigilarse especialmente, como la enfermedad de Crohn, otras enfermedades autoinmunes y algunas afecciones del estómago, pues la colitis asociada a estas enfermedades puede desencadenar problemas más serios que pueden compartir los mismos síntomas que la colitis y ser confundidos.

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