Publicidad

La cáscara de psyllium, o ispágula, es la capa externa de las semillas de la planta Plantago psyllium, natural de Oriente Medio. La cáscara de las semillas en general se conoce normalmente como salvado y suele tener un alto contenido en fibra. La cáscara de psyllium aporta mayores cantidades de fibra que otros granos. Para hacernos una idea, el salvado de avena, conocido por su alto contenido en fibra, aporta alrededor de 5 gramos de fibra por medio vaso, la cáscara de psyllium puede llegar a tener hasta 70 gramos de fibra por medio vaso.

Usos y efectos beneficiosos

La alta dosis de fibra alimenticia es lo que ha hecho que la cáscara de psyllium sea utilizada en muchos suplementos nutricionales. También se utiliza en numerosos preparados farmacéuticos como el Metamucil®. Para tratar estreñimiento, una ingesta apropiada de fibra alimenticia puede ayudar a mejorar la situación. La cáscara de psyllium no es digerida en el tracto digestivo humano, así que lo recorre absorbiendo agua aumentando así el volumen y humedad de las heces, lo que facilita el tránsito intestinal.

Los estudios clínicos realizados muestran que la ispágula también es útil para disminuir el colesterol en sangre, especialmente si se combina con una dieta baja en grasas. Algunos estudios muestran una reducción del colesterol malo (LDL – unido a proteínas de baja densidad) de hasta un 7% con la ingesta regular de cáscara de psyllium incluso siguiendo una dieta rica en grasa.

Algunos estudios también han sugerido que el uso regular de suplementos de cáscara de psyllium puede ayudar a eliminar parte de la grasa ingerida a través de las heces, lo que puede ser de ayuda en planes de adelgazamiento. También se han visto indicios de que puede reducir la glucemia (concentración de glucosa en sangre), aunque estos estudios aún están en sus primeras etapas.

Publicidad

Precauciones y posibles efectos adversos

A pesar de los beneficios que pueda tener, hay que tener cuidado con el consumo de ispágula. Algunas personas se quejan de tener muchos gases tras las primeras tomas junto a retortijones y diarrea. Para disminuir estos efectos secundarios la mayoría de los médicos aconsejan tomar cáscara de psyllium con dosis cada vez mayores hasta alcanzar la dosis recomendada a lo largo de un par de semanas.

Algunas personas pueden desarrollar reacciones alérgicas graves a la cáscara de psyllium, incluso se han dado casos de shock anafiláctico tras la ingesta de preparados laxantes a base de cáscara de psyllium. La obstrucción intestinal también es un riesgo a tener en cuenta, sobre todo en pacientes que han sido sometidos a cirugía intestinal

Lo más importante a recordar a la hora de tomar cáscara de psyllium es acompañar con grandes cantidades de agua. En general, es recomendable tomar un vaso de agua entero junto a la toma del suplemento de ispágula y tomar 6 – 8 vasos de agua más a lo largo del día. Esta recomendación puede ser más fácil de seguir si se toma el suplemento en forma de polvo, pues obliga a disolverlo en agua.

Publicidad