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El útero, o matriz, es la cavidad del aparato reproductor femenino destinada a albergar el feto durante el embarazo. La anteflexión es la posición del útero cuándo este se inclina hacia adelante respecto a la vagina. Es una posición normal y sólo en casos de anteflexión severa puede verse afectada la fertilidad, el desarrollo del embarazo o del parto.

Hay que tener en cuenta que la posición del útero no es la misma en todas las mujeres ni permanece constante durante toda la vida de la mujer.

Posibles posiciones del útero

En el útero se pueden distinguir dos partes, el cuerpo y el cuello o cérvix. En su posición más habitual, el cuerpo del útero forma un ángulo con la vagina en función del cuál se pueden distinguir las siguientes posiciones de versión:

  • anteversión: el cuerpo del útero está inclinado hacia adelante respecto a la vagina, apuntando hacia el hueso púbico.
  • retroversión: el cuerpo del útero está inclinado hacia atrás respecto a la vagina, apuntando hacia el hueso sacro.

Entre el cuerpo y el cuello uterino también es común que se forme un ángulo. Así, el útero puede adoptar las siguientes posiciones de flexión:

  • anteflexión: el cuello del útero está inclinado hacia delante respecto al cuerpo. El ángulo hace que la parte anterior del útero adopte una forma cóncava.
  • retroflexión: el cuello del útero está inclinado hacia atrás respecto al cuerpo. El ángulo hace que la parte anterior del útero adopte una forma convexa.

Por tanto, la versión hace referencia al ángulo útero-vagina y la flexión al ángulo cuerpo-cuello del útero y ambos pueden combinarse. Por ejemplo, la retroversoflexión combina retroversión y retroflexión.

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Posiciones anormales del útero
Posiciones anormales del útero

Anteflexión y sus implicaciones

La posición de anteflexión uterina es completamente normal y se puede observar en la mayoría de mujeres. Pero si la anteflexión es severa puede producir problemas como dolor pélvico e incontinencia urinaria por presión en la vejiga.

En casos extremos el útero se inclina tanto hacia adelante que puede quedar prácticamente plegado sobre sí mismo y no dejar espacio suficiente para el desarrollo fetal. Como consecuencia pueden aparecr complicaciones durante el embarazo y el parto.

Para detectar la posición del útero, los ginecólogos suelen recurrir a técnicas de imagen, principalmente ultrasonido (ecografía). Al ser una posición normal, es muy común que se incluya el término anteflexión en los informes de control de la gestación. Pero, como se ha mencionado, solo es un problema en casos de anteflexión severa. Por ello no debe ser motivo de preocupación a menos que el ginecólogo, o profesional de la salud que atienda a la mujer embarazada, diagnostique expresamente un problema relacionado con la posición del útero.

Una vez que el problema ha sido diagnosticado, existen diversas alternativas para tratarlo. Cuándo el grado de inclinación no es muy pronunciado es posible utilizar masajes y ejercicios para fortalecer ligamentos e inserciones musculares para que tiren del útero y lo posicionen de forma más natural. En casos extremos puede ser necesario intervención quirúrgica.

La posición opuesta, la retroflexión, tampoco tiene por qué ser un problema en casos de inclinación suave. La posición del útero más problemática suele ser la retroversoflexión, que combina una retroversión y una retroflexión. El cuerpo del útero queda inclinado hacia atrás respecto a la vagina y respecto al cuello uterino, pudiendo quedar el cuerpo por debajo del cuello.

Referencias

  1. Abnormalities of the uterus and fertility. BabyCenter UK.
  2. Anatomía del aparato genital femenino. Asociación Española de Ginecología y Obstreticia.

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