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La aforestación es la actividad que, dentro del ámbito de la silvicultura, está encaminada a establecer nuevos bosques plantando árboles en zonas dónde históricamente no los ha habido1. La creación de stands arbóreos también se puede considerar como actividad de aforestación2. La aforestación coincide con la reforestación en que ambas actividades persiguen la creación de cubierta forestal (forestación) pero la reforestación implica repoblar zonas que en el pasado reciente (frecuentemente se refiere a 50 años) estaban cubiertas de bosques. Ambos términos serían contrarios a la deforestación, que es la destrucción de bosques o superficies forestales.

¿Para que se realiza?

La aforestación se realiza con dos objetivos principales: fines comerciales y fines medioambientales. Cuándo se realiza con fines comerciales, se suele hablar de plantaciones forestales y su explotación puede ayudar a reducir la deforestación de bosques naturales debido a la tala comercial.

La aforestación con fines medioambientales se realiza principalmente para reducir la erosión de suelo y mejorar la calidad del aire y agua. La plantación de árboles ayuda a reducir la erosión al reducir el efecto de las escorrentías y corrientes de aguas superficiales en general. También se pueden utilizar para crear barreras que frenen corrientes de viento reduciendo la pérdida de las capas superficiales del suelo.

Un ejemplo uso como barrera eólica fue durante el período conocido como Dust Bowl (literalmente Cuenco de Polvo). Este período, comprendido entre 1932 y 1939, se caracterizó por fuertes sequías desde el Golfo de México hasta Canadá y grandes cantidades de polvo en el aire debido a la acción del viento sobre el suelo seco que levantaba grandes cantidades de polvo. El efecto se vio favorecido por años de prácticas agrícolas que habían dejado las capas superficiales del suelo sin protección. La plantación de árboles para crear barreras eólicas fue una de las medidas tomadas para reducir las consecuencias de esta sequía y prevenir efectos futuros: se plantaron a más de 200 millones de árboles desde Canadá hasta Abilene (Texas).

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Derivado del efecto conservador del suelo y a que mejora la retención de húmedad, la aforestación se considera como un método útil para frenar la desertización y la degradación ambiental. Uno de los principales ejemplos de este uso es la Gran Muralla Verde China (en Chino simplificado 三北防护林, se puede traducir como Cinturón Protector Tres-Norte, en inglés se conoce como Three-North Shelter Forest Program), un proyecto que comenzó en 1978 y que pretende haber creado una barrera forestal de 400 millones de hectáreas aproximadamente para el año 2050 (alrededor del 42% del territorio del país) que fene el avance del desierto del Gobi. Actualemente China es el páis con mayor tasa de aforestación mundial y cuenta con el bosque artificial más extenso del mundo3. Una barrera similar está siendo creada en África para frenar el avance del desierto del Sahara hacia al sur.

La importancia de la planificación y el estudio del impacto

Aunque en principio cualquier actividad de forestación pueda parecer positiva, lo cierto es que es necesario planificar la acción correctamente y estudiar las posibles consecuencias de su realización, especialmente en el caso de la aforestación, tanto con fines comerciales como con fines medioambientales. La creación de un nuevo bosque en zonas dónde no ha existido puede tener grandes consecuencias en su entorno.

Las explotaciones o plantaciones forestales se suelen realizar con árboles de rápido crecimiento que suelen consumir grandes cantidades de agua, pudiendo afectar a los recursos hídricos para las demás plantas del entorno. Además, algunos tipos de árboles pueden cambiar las características físico-químicas del suelo pudiendo dañar a las especies autóctonas. Por ello, las plantaciones forestales sostenibles han de ser controladas y han de tener en cuenta el posible impacto medio ambiental en el entorno local.

La aforestación con fines medioambientales también ha de ser estrictamente planificada estudiando con detalle el tipo y cantidad de árboles ha plantar, sus necesidades y el efecto en el ecosistema. Por ejemplo, la Gran Muralla Verde de China recibe fuertes críticas porque se está realizando con especies de crecimiento rápido que están afectando negativamente a los ya escasos recursos hídricos del suelo en las zonas áridas y semiáridas en los límites del desierto del Gobi, contribuyendo a un declive en la calidad de los bosques3. Además, se están plantando grandes extensiones con la misma especie, suponiendo una amenaza a la biodiversidad local. En el 2009 el World Bank avisó a China que debía poner más atención en la calidad del bosque creado y no en la cantidad.

Referencias

  1. Land Use, Land-Use Change and Forestry: Afforestation. Intergovernmental Panel on Climate Change. (Recuperado el 05-Marzo-2015).
  2. Moxley, M.. (23 de Septiembre de 2010) . CHINA: Gran Muralla Verde no frena a sus críticos. Inter Press Service.

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