¿Qué es el tejido conectivo? Definición, tipos y ejemplos

Tejido conectivo laxo
Muestra de tejido conectivo laxo: colágeno (fibras más gruesas y claras), fibras elásticas (más finas y oscuras) y fibroblastos.
Publicidad

El tejido conectivo, también llamado tejido conjuntivo, es uno de los cuatro tipos básicos de tejido que hay en el cuerpo humano, junto al tejido muscular, el tejido epitelial y el tejido nervioso.

El tejido conectivo es el más abundante de todos. Se desarrolla a partir del mesodermo y se distribuye entre otros tejidos y órganos por todo el cuerpo, estando especializado en las funciones de soporte y protección de otras estructuras del organismo.

Aunque ya se había identificado como un tipo de tejido en el siglo 18, el término “tejido conectivo” fue introducido en 1830 por el fisiólogo y anatomista alemán Johannes Peter Müller (1801 – 1858).

Definición: componentes del tejido conectivo

Dentro del tejido conectivo o tejido conjuntivo se incluyen varios tipos tejidos muy diferentes, por ejemplo, las meninges que protegen el sistema nervioso central están formadas por tejido conectivo. También los cartílagos o los huesos.

Los componentes y características que se suelen utilizar para definir al tejido conectivo son:

  • Células dispersas en un fluido o matriz extracelular
  • Sustancia fundamental: material translúcido y gelatinoso compuesto por proteínas y glucosaminoglucanos hidratados.
  • Fibras: fibras colágenas, reticulares, elásticas y microfibrillas.
  • Matriz: formada por la sustancia fundamental y las fibras

Células del tejido conectivo

Salvo algunos casos con ligero movimiento, las células del tejido conectivo son células sésiles (inmóviles). Algunos tipos de células están presenten en varios tipos de tejido conectivo, mientras que otras son células especializadas características de un tipo de tejido conectivo específico.

Entre las células que se pueden encontrar en el tejido conectivo podemos encontrar las siguientes:

  • Células mesenquimales: son la línea celular de la que surgen las demás células especializadas propias del tejido conectivo. Estas células son típicas de las etapas embrionarias y fetales.
  • Fibroblastos: son células residentes del tejido conectivo, ya que nacen y mueren aquí. Presentan una gran cantidad de retículo endoplasmático y se dedican a sintetizar las fibras del tejido conectivo y mantener la matriz en buen estado.
  • Adipocitos: son las células características del tejido adiposo, un tipo de tejido conectivo especializado en el almacenamiento de grasa con diversos fines (reserva energética, termorregulador, etc)
  • Células reticulares: son un tipo de fibroblastos especializados en la síntesis de fibras de colágeno tipo I. Se pueden encontrar en varios tejidos, como el bazo o los ganglios linfáticos.
  • Células inmunitarias: linfocitos, macrófagos, mastocitos, plasmocitos y otras células del sistema inmune.
  • Componentes sanguíneos: eritrocitos, megacariocitos, plaquetas.
Células del tejido conectivo
Esquema de las diferentes líneas celulares del tejido conectivo

Sustancia fundamental

La conocida como sustancia fundamental es un material formado por agua y diversos componentes en suspensión, sobre todo proteínas y glicosaminoglicanos (proteoglicanos, mucopolisacáridos). Frecuentemente fijan sales minerales, especialmente sulfatos e iones sodio (Na+), y presenta una consistencia gelatinosa.

Entre los glicosaminoglicanos más habituales en el tejido conectivo están el condroitín sulfato, heparán sulfato, queratán sulfato y el ácido hialurónico. Son sustancias hidrófilas que atraen y retienen agua y sales minerales.

Publicidad

Fibras

Las fibras del tejido conectivo son fibras proteicas que, junto a la sustancia fundamental, forman la matriz en la que se dispersan las células del tejido conectivo.

Pueden ser de varios tipos:

  • Fibras de colágeno: dan resistencia al tejido conectivo y son especialmente abundantes en tendones, ligamentos y fascias.
  • Fibras reticulares: unen el tejido conectivo con otros tejidos y órganos. Es habitual recubriendo órganos. En realidad se trata de fibras de colágeno tipo III.
  • Fibras elásticas: son fibras compuestas por elastina y fibrilina abundantes en tejidos conectivos laxos. Son fibras muy elásticas. Pueden aumentar su tamaño hasta un 50% y luego volver a su tamaño normal. Son abundantes, por ejemplo, en tráquea, cuerdas vocales o vasos sanguíneos.
  • Microfibrillas: las microfibrillas son fibras de fibrilina asociadas a las elastina características de la lámina basal del tejido epitelial.

Tipos de tejido conectivo

El tejido conectivo se suele clasificar en dos grandes grupos, el tejido conectivo no especializado o tejido conectivo propiamente dicho, y el tejido conectivo especializado.

Tejidos conectivos no especializados (laxo y denso)

Los tejidos conectivos no especializados se diferencian en varios subtipos en función de la proporción entre sustancia fundamental y fibras.

  1. Tejido conectivo laxo: gran cantidad de sustancia fundamental y poca cantidad de fibras.
  2. Tejido conectivo denso: mayor proporción de fibras.
Ejemplos de diferentes tipos de tejido conectivo
Ejemplos de diferentes tipos de tejido conectivo

Tejido conectivo laxo

El tejido conectivo laxo está compuesto principalmente por sustancia fundamental y relativamente poco componente fibroso. Es el tipo de tejido conectivo más abundante en la mayoría de vertebrados.

Realiza funciones de fijación de órganos en su posición y de anclaje de los epitelios a los tejidos subyacentes.

Además, tiene un papel muy importante como medio de difusión de oxígeno y nutrientes desde los capilares hacia las células, y de dióxido de carbono y desechos metabólicos desde las células a los capilares.

Son tejido conectivo laxo:

Publicidad
  • Tejido conectivo mucoso: compuesto mayoritariamente por sustancia fundamental amorfa.
  • Tejido conectivo reticular: un tipo de tejido conectivo con alta proporción de sustancia fundamental y fibras de colágeno tipo III. Forman el estroma (parte funcional) del tejido hematopoyético (en la médula ósea) y de tejidos linfáticos (bazo, ganglios linfáticos, timo).
  • Tejido mesenquimal: tejido conectivo laxo característico del embrión y de órganos en desarrollo. Es rico en células mesenquimáticas que se pueden diferenciar en otras células del tejido conectivo.

Tejido conectivo denso o fibroso

El tejido conectivo denso está formado principalmente por fibroblastos y fibras, sobre todo fibras de colágeno.

  • Tejido conectivo denso regular: es el tejido conectivo con fibras de colágeno paralelas típico de tendones, ligamentos y aponeurosis. También es abundante en otros órganos altamente especializados, por ejemplo en la córnea, y otras estructuras que deben resistir a la tracción, por ejemplo en las paredes de los vasos sanguíneos o en los alvéolos pulmonares.
  • Tejido conectivo denso irregular: en este tipo de tejido conectivo denso, las fibras de colágeno aparecen con una distribución aleatoria. Forma parte de las cápsulas de casi todos los órganos, por ejemplo del hígado, de los riñones, del intestino delgado o de la dermis.

Tejidos conectivos especializados

Los tejidos conectivos especializados son aquellos cuya función principal no recae solo en la composición de fibras y sustancia fundamental, sino en células altamente especializadas propias de estos tejidos.

Se consideran tejido conectivo especializado, entre otros:

  • Tejido adiposo: es un tipo de tejido conectivo de consistencia laxa con abundantes adipocitos, unas células especializadas en el almacenamiento de triglicéridos. También tiene funciones endocrinas y termorreguladoras (tejido adiposo marrón).
  • Cartílago o tejido cartilaginoso: el cartílago es un tipo de tejido conjuntivo formado por fibras de colágeno tipo II altamente empaquetadas en un matriz de condroitín sulfato sintetizadas por los condrocitos.
  • Tejido óseo: es un tejido conectivo mineralizado muy duro formado por los osteoblastos.
  • Tejido hematopoyético: responsable de la producción de las células sanguíneas. El principal tejido hematopoyético se localiza en la médula ósea de huesos largos, pero también en el bazo, timo y ganglios linfáticos.
  • Tejido linfático o linfa
  • Tejido sanguíneo o sangre

La mayoría de fuentes consideran la sangre y la linfa como tejido conectivo, pues derivan del mesodermo, están compuestas por una matriz proteica (el plasma sanguíneo) en la que se distribuyen células, y ambos fluidos tienen una función de soporte a otros tejidos y órganos. En ambos casos, la matriz sería líquida.

Sin embargo, existen autores que consideran que la sangre, al carecer del componente fibroso, no se podría catalogar como un tipo de tejido conectivo. En el caso de la linfa, el componente fibroso estaría principalmente en la red fibrosa de los ganglios linfáticos.

Ejemplos de tejido conectivo especializado
Varios ejemplos de tejido conectivo especializado

Funciones del tejido conectivo

Como hemos visto, existen muchos tipos de tejido conectivo, cada uno de los cuáles realiza una función diferente. A grandes rasgos, las funciones generales del tejido conectivo se podrían clasificar en las siguientes categorías:

  • soporte estructural
  • soporte metabólico
  • soporte nutricional
  • almacenamiento de reservas energéticas
  • protección mecánica
  • protección inmune
  • inflamación
  • reparación de lesiones

Implicaciones médicas

El tejido conectivo está implicado en muchas enfermedades de causas y origen muy distinto. En su conjunto se conocen como conectivopatías, entre ellas:

  • Neoplasias: por ejemplo, sarcomas.
  • Enfermedades congénitas: por ejemplo, síndrome de Marfan y síndrome de Ehlers-Danlos.
  • Prolapso mitral: valvulopatía coronaria por exceso de tejido conjuntivo en las válvulas cardíacas.
  • Enfermedad mixta del tejido conectivo: enfermedad autoinmune caracterizada por la presencia de anticuerpos anti-RNP (ribonucleoproteína). El adjetivo de “mixta” se debe a que produce síntomas clínicos similares a otras enfermedades autoinmunes del tejido conectivo como lupus eritematoso sistémico (LES), esclerodermia y polimiositis.
  • Lupus eritematoso sistémico: es una de las principales enfermedades autoinmunes que afecta al tejido conectivo.
  • Escorbuto: enfermedad provocada por deficiencia de vitamina C, vitamina que actúa como coenzima en la síntesis de colágeno.
  • Enfermedades reumatológicas: por ejemplo, artritis, artrosis, costocondritis, bursitis, etc.
  • Mucocele: tumefacción del tejido conjuntivo por extravasación mucosa. Generalmente asociado a traumatismos en los conductos de las glándulas salivares.

Publicidad