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En medicina, el pulso es la distensión súbita de las arterias producida por los latidos del corazón, por ello también se conoce como pulso arterial. En cada latido, el ventrículo izquierdo del corazón bombea sangre generando una onda que circula por el sistema arterial y que provoca la expansión de las arterias a su paso, expansión que se detecta de forma pulsante. Estudiando el ritmo, frecuencia y amplitud de los pulsos se puede obtener información muy útil sobre el estado y función arterial. Aunque se suele hablar de pulso como pulso arterial, también existe pulso venoso, más lento y menos intenso, producido en las venas próximas a la aurícula derecha.

El pulso arterial se puede tomar por palpación en zonas del cuerpo dónde hay arterias superficiales que se puedan comprimir contra una estructura dura, como un hueso o músculo, para poder sentir el pulso más fácilmente por rebote. Una de estas zonas es el triángulo de Scarpa, situado la parte superior de la cara anteromedial del muslo, contiguo a la ingle. En esta zona pasa la arteria femoral, uno de los principales vasos sanguíneos del cuerpo humano, y la medición de su pulso es el llamado pulso femoral.

Exploración del pulso femoral

Presionando con los dedos en la ingle, justo bajo la parte medial del ligamento inguinal (también llamado ligamento de Poupart), podemos presionar la arteria femoral contra el hueso fémur y sentir su pulso. En algunos pacientes el pulso femoral puede ser percibido más abajo, incluso cerca del canal de Hunter.

Dado que la arteria femoral es un vaso sanguíneo de alto calibre, el pulso femoral suele ser fuerte y lleno. Se puede decir que cada persona tiene dos pulsos femorales, uno derecho y otro izquierdo. Ambos pulsos femorales son sincrónicos en condiciones normales, por lo que es frecuente tomar ambos. Además, también es sincrónico con el pulso radial. En un examen del pulso arterial se ha de comparar la sincronía del pulso radial y el pulso femoral de ambos lados.

En algunos pacientes el pulso femoral puede ser débil o difícil de localizar y por eso es poco utilizado cuándo se intenta detectar el pulso como signo vital, para lo que se suele recurrir al pulso radial (en la muñeca) o carótido (en el cuello). En personas obesas es especialmente difícil encontrar el pulso femoral. La ausencia de pulso femoral puede ser señal de falta de riego a la extremidad inferior; si se detecta hay que verificar el riego tomando el pulso en zonas más bajas, principalmente detrás la rodilla (arteria poplítea, prolongación de la femoral) y en el tobillo (arteria tibial posterior).

Galería

Referencias

  1. Exploración del sistema vascular periférico. Pulsos periféricos y tensión arterial. Infomed.
  2. Examen Físico General: Pulso arterial. Apuntes de semiología. Manual de Semiología.
  3. Charlie Goldberg. A Practical Guide to Clinical Medicine: Exam of the Lower Extremities. University of California San Diego.
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