¿Qué es el parénquima o tejido parenquimático?

Parénquima medular vegetal
Xilema y parénquima medular vegetal teñido con hematoxilina

En histología animal, el término parénquima se utiliza para referirse al tejido responsable de la función del órgano al que pertenece. Por ejemplo, el epitelio glandular, uno de los principales tipos de tejido epitelial, sería el parénquima de las glándulas, pues las glándulas están especializadas en la secreción y dicha secreción se realiza a través de esa parte de la glándula.

El parénquima también se utiliza en histología vegetal para referirse a uno de los tres tipos de tejidos vegetales fundamentales: parénquima, colénquima y esclerénquima. A diferencia de su uso en histología animal, que no se refiere a un tipo de tejido ni función concreta, sino a una parte de un órgano, el parénquima vegetal si se considera un tipo de tejido con características y funciones específicas.

Parénquima de órganos animales

El parénquima, tejido parenquimal o tejido parenquimático en animales es la parte o tejido funcional de los órganos, en contraposición al estroma que son los tejidos estructurales y de sostén. Ninguno de los términos, ni estroma ni parénquima, hacen referencia a un tipo de concreto de tejido, sino a sus características funcionales.

No obstante, el estroma en el ser humano y resto de mamíferos coincide casi siempre con el tejido conectivo. En el caso del parénquima, existen muchos más tipos de tejido funcional. Serían tejidos parenquimáticos, en función del órgano: tejido glandular, tejido nervioso, tejido muscular, tejido óseo, etc.

Ejemplo: parénquima pulmonar: el parénquima pulmonar es el tejido involucrado en el intercambio gaseoso. Se localiza en los alvéolos y en los bronquiolos o ramas bronquiales terminales.

Alvéolos y parénquima pulmonar
El parénquima pulmonar: alvéolos y bronquiolos

Ejemplo: parénquima hepático: el parénquima del hígado está formado por hepatocitos y otras células hepáticas especializadas, como las células de Ito o células hepáticas estrelladas, y queda diferenciado del tejido vascular hepático y el tejido de los conductos biliares.

Ejemplo: parénquima cerebral: el parénquima cerebral está formado por tejido nervioso que consta principalmente de dos tipos de células, las neuronas y las células gliales.

Parénquima vegetal

Parénquima vegetal en un tallo
Parénquima vegetal en un tallo (gris) con haces vasculares (más oscuros)

En los vegetales se distinguen tres grupos de tejido: los tejidos fundamentales, los tejidos vasculares (floema y xilema) y los tejidos protectores (dermis y epidermis). Dentro de los tejidos fundamentales se distinguen a su vez tres subtipos:

  1. Parénquima
  2. Colénquima
  3. Esclerénqima

De los tres tipos de tejido fundamental, el parénquima es el más común y abundante. Presenta células con paredes más delgadas que las células del resto de tejidos vegetales y constituye la mayor proporción en las partes blandas de la planta, incluyendo las hojas, flores y frutos.

Todo el parénquima vegetal forma un tejido continuo que desempeña diferentes funciones según su localización y contenido, distinguiéndose dos tipos de parénquima vegetal:

  • Clorénqima: (no confundir con colénqima) es el parénquima especializado en la fotosíntesis.
  • Parénquima de reserva: tiene función de almacenamiento y es muy abundante en partes subterráneas, por ejemplo en tubérculos, y en partes internas. Es muy abundante en algunos tipos de plantas, por ejemplo en los cactus.