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El jabón de sosa es un producto de limpieza tradicional que se fabrica con manteca de cerdo, agua e hidróxido sódico (sosa cáustica). En muchas zonas de España se fabrica sustituyendo la manteca de cerdo por aceite de oliva, conociéndose en algunas regiones como jabón de Castilla.

El jabón de sosa era el que se utilizaba en todo el mundo antes de que el jabón comenzara a fabricarse y a distribuirse desde el sector industrial. Era fabricado en muchos hogares de forma artesanal y todavía es muy utilizado debido a sus potenciales beneficios para la piel y por su receta biodegradable. Este jabón se puede utilizar para la higiene personal y también, con ligeras variaciones, para la colada y limpieza general del hogar.

Ingredientes

El ingrediente característico de este jabón es la sosa cáustica, o simplemente sosa. Este nombre se corresponde con el hidróxido sódico, una sustancia altamente corrosiva que se puede encontrar en droguerías y distribuidores de productos para fabricación de jabón. En sus orígenes no se utilizaba sosa sino las cenizas de una planta, la saponaria, que contenía altas cantidades de hidróxido sódico.

La manteca de cerdo, el aceite de oliva, o cualquier otra grasa que se utilice (aceite de coco, de palma, de girasol, etc), ofrece los ácidos grasos que reaccionan con la sosa cáustica para formar el jabón y que pueden aportar propiedades extra propias de cada tipo de grasa.

El agua es el tercer ingrediente del jabón de sosa tradicional y se utiliza principalmente como agente disolvente.

De la reacción de los ácidos grasos y del hidróxido sódico, conocida como reacción de saponificación, se forman sales sódicas de ácidos grasos, las moléculas características del jabón que actúan como agentes tensioactivos capaces de disolver en agua sustancias hidrófobas. De esta reacción también se forma glicerina, que tiene propiedades emolientes y humectantes sobre la piel, y agua.

Receta y elaboración

En la actualidad se puede encontrar jabón de sosa producido a nivel industrial, algunos fabricantes lo elaboran de forma artesanal y también hay quién lo sigue fabricando en su propio hogar. No existe una receta universal, sino que existen tantas como regiones en el planeta.

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En la forma tradicional de jabón de sosa elaborado con manteca de cerdo se calentaba el agua y la manteca hasta que ambas estaban mezcladas. Entonces se iba añadiendo la sosa cáustica poco a poco sin dejar de mover. En el caso de utilizar aceites líquidos, se suele disolver la sosa cáustica en el agua completamente y luego se va añadiendo el aceite moviendo continuamente.

En cualquier caso, la mezcla se va movimiento hasta que adquiere una consistencia espesa, señal de que el proceso de saponificación ha concluido. Entonces se deja secar hasta que puede ser cortado en porciones.

  • Receta tradicional de jabón de Castilla: jabón suave de sosa y aceite de oliva que va bien para higiene personal y cualquier otro uso. 900 g de aceite de oliva crudo, 300 g de agua y 115 g de sosa cáustica.
  • Receta tradicional de jabón de sosa con aceite reciclado: receta de jabón duro mejor para la colada y limpieza del hogar. 3 L de agua, 3 L de aceite de oliva reciclado y 0,5 kg de sosa cáustica.

Veamos en este vídeo un ejemplo de elaboración de jabón de Castilla (jabón de sosa y aceite de oliva):

Ventajas e inconvenientes

Algunas recetas tradicionales contienen más hidróxido sódico de lo necesario y resulta en un jabón bastante duro. Versiones modernas son mucho más suaves al utilizar una cantidad de sosa mucho más ajustada que puede dejar incluso cierta cantidad de aceite sin reaccionar.

La glicerina formada en el proceso de saponificación es un limpiador suave que va bien para pieles con tendencia acnéica. Las recetas básicas no contienen fragancias ni otros ingredientes sintéticos que pueden irritar la piel, por lo que puede ser utilizado por personas con psoriasis o dermatitis atópica.

Una ventaja añadida es que el jabón de sosa tradicional es un producto biodegradable que no daña el medio ambiente, es relativamente barato y fácil de elaborar.

El principal inconveniente del jabón de sosa es que es un jabón fuerte con pH alcalino, generalmente entre 8 y 9, más alto incluso si se utiliza demasiada sosa en su elaboración. Otro inconveniente es que la manipulación de la sosa requiere mucha precaución por su gran abrasividad.

Referencias

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