Publicidad

El buey almizclero, llamado también muskox, es la especie Ovibos moschatus, un mamífero de gran tamaño del ártico que se puede encontrar en el norte de Canadá y en algunas partes de Groenlandia (actualmente también en Noruega, Suecia, Siberia y Alaska). Estos animales tienen una serie de adaptaciones especialmente adecuadas para la vida en el ártico. Han sido utilizados por los inuits durante cientos de años como parte importante de su estilo de vida tradicional. Los productos del buey almizclero continúan hoy en día produciéndose y algunos se exportan a otras parte del mundo, como el preciado quivut, su largo y suave pelaje con el se fabrican hilos de muy alta calidad.

En algunas zonas se conoce, menos frecuentemente, como toro almizclero o buey almizclado. En inglés se conoce como muskox, la unión de musk (almizcle) y ox, que hace referencia a especies bovinas.

Características y comportamiento

Los bueys almizcleros son bóvidos, como se conoce a la Familia Bovidae, del Orden Artiodactyla, el mismo orden al que pertenecen las vacas, cabras, ovejas y otros animales como las jirafas o el dromedario, todos ellos ungulados. Como tienen en común la mayoría de estos animales, tienen un fuerte olor que en su caso es muy almizclado (de ahí su nombre). Los bueys almizcleros son de color oscuro, de marrón a negro, con pelaje grueso y largo que mudan en primavera – verano. Son muy robustos y grandes; pueden alcanzar más de dos metros de longitud, medir hasta 1,5 m de alto y pesar hasta 400 kg. Sus cuerpos musculosos les ayudan a protegerse de los depredadores y del clima extremadamente frío del ártico.

Viven en manadas relativamente numerosas, en torno a 100 individuos, en las que destaca un macho dominante. La temporada de apareamiento comienza a finales del verano y comienzos de otoño y tienen un período de gestación de 9 meses. Las camadas suelen ser de una única cría, llamada becerro o ternero, que nace al final de primavera o comienzo de verano. Las hembras cuidarán de su cría durante un año. A medida que crecen, las crías van complementando la dieta con hierba hasta que se destetan totalmente y se hacen independientes. Durante este año la hembra no vuelve a aparearse, es decir, las hembras de bueyes almizcleros sólo se aparean cada años.

Publicidad

Como puede imaginarse de cualquier animal que viva en el ártico, incluido el hombre, el buey almizclero es muy resistente. Se alimentan de líquenes, raíces, musgo, cortezas de árboles y cualquier otra cosa que puedan encontrar durante el invierno. En verano se alimentan de flores, hierbas y arbustos frescos.

El apareamiento de las hembras cada dos años y las camadas pequeñas de una sola cría, hace que los bueyes almizcleros tengan una tasa de natalidad relativamente baja, motivo por el que la caza puede afectar notablemente a su población y en algunas zonas han estado en serio peligro. Los bueyes almizcleros son muy importantes para la supervivencia de otras especies y también forman parte del estilo de vida tradicional de las comunidades inuits.

Distribución

Los bueyes almizcleros, Ovibos moschatus, son originarios de Europa. Se fueron adaptando a las condiciones de frío extremo durante los períodos de glaciación y poco a poco se les fue haciendo más difícil vivir en otro tipo de clima. Se cree que pasaron a Norteamérica cruzando el estrecho de Bering a finales del Pleistoceno (que se corresponde aproximadamente con el Paleolítico arqueológico) cuándo se produjeron las últimas grandes glaciaciones. Se estima que desaparecieron del continente europeo y asiático al inicio del Holoceno.

En la actualidad, las principales poblaciones de bueyes almizcleros se encuentran en la Isla de Banks, al norte de Canadá y en Groenlandia. A comienzos del siglo XX, debido a la caza, se extinguió en Alaska, dónde fue reintroducido posteriormente. También fueron introducidos al sur de Noruega y Siberia, dónde se han establecido poblaciones estables y desde dónde se han expandido hacia otros países, como Suecia.

Publicidad
  • blasco007

    pero ahora mismo hay musk ox en europa

    • Si, hay poblaciones estables en Noruega y Suecia y también en Siberia, aunque estas poblaciones fueron introducidas por el hombre.