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El amianto friable es un término utilizado para describir cualquier material que contiene amianto, también llamado asbesto, que cuándo se seca puede ser fácilmente pulverizado con la mano. El material que contenga más del 1% de amianto y que sea friable se denomina RACM, siglas del inglés Regulated Asbestos-Containing Material. Entre los ejemplos más comunes de amianto friable podemos citar revestimientos acústicos, madera laminada, muchos tipos de yesos y escayolas o aislantes utilizados en calentadores de agua y tuberías. Aunque el uso del amianto friable está prohibido en muchos países, todavía se puede encontrar en muchos hogares construidos con anterioridad.

El amianto es un mineral de silicato de cal, alúmina y hierro cuyos cristales son fibrosos. Es un material ligero, duradero y resistente al fuego, características que le hicieron muy popular en materiales de construcción, especialmente durante los años 1970.

La toxicidad del amianto

Cuándo los materiales que contienen amianto se trituran, se dispersa en el aire un polvo con fibras microscópicas que pueden permanecer suspendidas durante mucho tiempo. Estas fibras pueden ser inhaladas y van depositando en diversos tejidos del cuerpo, principalmente en los pulmones. El amianto se ha relacionado estrechamente con cáncer, en especial con el denominado MPM (Mesotelioma Pleural Maligno), y otras enfermedades como la asbestosis, una enfermedad crónica que se caracteriza por la formación de tejido cicatricial en los pulmones debido a la inhalación de fibras de amianto y que tiene síntomas muy similares al enfisema. Las enfermedades producidas por la inhalación de amianto pueden tardar en aparecer muchos años.

No existen niveles de exposición al amianto que se consideren seguros. Si crees que en tu casa puede haber materiales que contienen amianto, puedes contratar los servicios de un laboratorio que analice el material para estar seguro. Si los hay y vas a hacer alguna reparación o reforma debes contratar a un experto en asbestos para que pueda tratar los materiales de forma segura. Se recomienda abandonar la vivienda durante el tiempo que duren las obras, tanto si hay amianto friable (RACM) como amianto no friable (ACM), pues los materiales no friables pueden liberar amianto si se rompen durante las obras. Además, los restos de materiales con amianto se consideran residuos peligrosos y tienen que ser desechados siguiendo un protocolo específico.

Prohibición del uso de amianto

Debido a los problemas de salud, el Banco Mundial decidió en 1991 no financiar fabricación de productos con amianto ni proyectos que lo utilizasen. En España el uso de amianto se prohibió totalmente en el año 2001 adaptándose a la prohibición exigida para toda la Unión Europea establecida en 1999. Y a nivel internacional el Convenio de Róterdam de 2001, que entró en vigor el 24 de Septiembre de 2004, fija, entre otros, la prohibición del uso de amianto por los países firmantes (más de 100).

Los materiales que contienen asbesto no friable (ACM, Asbestos-Containing Material) no están sometidos, por lo general, a las limitaciones y regulaciones anteriores debido a que contienen un agente aglutinante, como asfalto, cemento o vinilo, que hacen difícil que partículas de amianto queden en el aire y sean inhaladas, la principal vía por la que producen enfermedades. Ejemplos de materiales ACM son tejas asfálticas, vinilos de asbestos o paredes prefabricadas. El peligro de este tipo de material es que pueden seguir liberando partículas de amianto durante su remodelado, obras de reparación u otras manipulaciones. También pasarían a ser materiales friables ante incendios y otras condiciones, de hecho el debate sobre el uso de estos materiales se puso otra vez de manifiesto en el año 2001 en el atentado de las torres gemelas, cuya destrucción liberó grandes cantidades de amianto al aire.

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