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El aneurisma y la trombosis son dos afecciones del sistema cardiovascular que pueden provocar una interrupción grave en la circulación sanguínea pero que son etiológicamente muy diferentes. El tratamiento de ambos también es diferente, así como los factores de riesgo y las pautas preventivas.

De forma resumida, el aneurisma es una dilatación permanente en la pared de un vaso sanguíneo. Se suele asemejar a la forma de un globo y puede aparecer a uno o dos lados del vaso sanguíneo modificando el flujo sanguíneo. La presión sanguínea va tensionando el aneurisma, modihasta que eventualmente se rompe. La trombosis es la formación de un trombo o coágulo de fibrina y plaquetas que queda bloqueado en un vaso sanguíneo.

¿Qué es un aneurisma?

Un aneurisma se define como una dilatación permanente en un vaso sanguíneo, generalmente con forma de globo, que se llena de sangre. El aneurisma es consecuencia de un debilitamiento de la pared vascular de causas diversas, tanto genéticas como adquiridas.

El aneurisma se puede dar, en teoría, en cualquier vaso sanguíneo, pero son más frecuentes en arterias que en venas. Algunos de los más peligrosos, por su localización, son los aneurismas en arterias cerebrales, sobre todo del círculo arterial cerebral, y los aneurismas aórticos. Otros aneurismas relativamente frecuentes aparecen en las arterias femoral y poplítea, ambas en las piernas, en la arteria esplénica (riega bazo y parte del estómago) y en las arterias mesentéricas que riegan el intestino y otros órganos del aparato digestivo.

A medida que el aneurisma se llena e hincha con sangre, el riesgo de que se rompa va aumentando, y las consecuencias pueden ser hemorragias internas graves e incluso la muerte. Los aneurismas también suponen un nido de formación de trombos, ya que la alteración de la pared de vascular y los remolinos que se crean en el flujo sanguíneo propician la formación de coágulos.

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Aneurismas verdaderos y falsos

Los aneurismas se pueden clasificar en función de varios criterios, como nivel de afectación de la pared vascular, la morfología de la dilatación o su localización. Entre los principales tipos de aneurismas, encontramos:

  • Aneurisma verdadero: las capas de tejido conectivo y muscular que forman la pared vascular aparecen dilatadas pero intactas. Entre los más habituales están los aneurismas ateroscleróticos, los congénitos y los aneurismas ventriculares (pueden aparecer en el corazón después de infartos de miocardio).
  • Aneurisma falso o pseudoaneurisma: la pared vascular presenta una ruptura que no llega a afectar al tejido conectivo que recubre el vaso. La sangre va escapando de la luz vascular y acumulándose entre el vaso y el tejido circundante formando un hematoma. El hematoma tiende a coagular como mecanismo natural para detener la fuga de sangre.
  • Aneurisma sacular: la dilatación vascular adopta forma de saco o globo aproximadamente esférico. Es habitual que estén completa o parcialmente llenos de trombos.
  • Aneurisma fusiforme: la dilatación tiene forma de huso con un diámetro y longitud variable.
  • Disección arterial: la disección arterial se da cuando la pared vascular sufre un desgarro y se acumula sangre entre algunas de las capas vasculares forzando su separación.

¿Qué es una trombosis?

La trombosis es el proceso de formación de un trombo o coágulo en el interior de un vaso sanguíneo. El coágulo se forma mediante el mismo mecanismo de coagulación fisiológico que evita las hemorragias, pero el problema es que se desencadena en el interior del vaso.

El coágulo queda normalmente adherido a la pared vascular donde va creciendo y dificultando el flujo sanguíneo. También se puede desprender un fragmento (émbolo) y producir embolia; el émbolo viaja por el torrente circulatorio hasta encontrar un vaso de pequeño calibre y bloquearlo.

La formación del trombo se puede iniciar por daño en las paredes vasculares, ruptura de un vaso, alteración de los componentes de la sangre, presencia de placas de ateroma o alteraciones en el flujo sanguíneo (por ejemplo en alteraciones que forman un flujo en torbellino). Estos factores estimulan la cascada química que convierte protrombina en trombina, enzima que cataliza la transformación de fibrina en fibrinógeno. La proteína fibrinógeno forma una malla que sirve de red para adherir plaquetas y formar el trombo.

Esquema de trombosis
Esquema de trombosis

Diferencias clave

Tanto el aneurisma como la trombosis son afecciones del sistema circulatorio y que eventualmente pueden llegar a bloquear o dificultar considerablemente la circulación sanguínea, pero su fisiopatología es muy diferente.

  • El aneurisma es una dilatación permanente de los vasos sanguíneos, la trombosis es la formación de un coágulo en el interior de los vasos sanguíneos.
  • El aneurisma siempre es un proceso patológico, los trombos pueden responder a mecanismos completamente fisiológicos y volverse patológico solo en algunas situaciones.
  • El aneurisma se forma en la pared vascular, el trombo se forma en la sangre aunque puede adherirse a la pared.
  • El principal riesgo del aneurisma es su ruptura y la consiguiente hemorragia interna. El principal riesgo de la trombosis es la embolia o bloqueo de la circulación sanguínea.
  • El aneurisma, al afectar a la circulación sanguínea y a la pared de los vasos, puede ser factor de riesgo para la formación de trombos.
  • El aneurisma puede formarse lentamente mientras que los trombos suelen ser de formación mucho más rápida.
  • El tratamiento de la trombosis más frecuente incluye el uso de fármacos anticoagulantes. El tratamiento del aneurisma más frecuente son intervenciones quirúrgicas para pinzar la dilatación o implantar stents que sorteen la deformación del vaso sanguíneo.

Referencias

  1. Aneurismas y disecciones. Centro de Información Cardiovascular, Texas Heart Institute.
  2. Furie B, Furie BC (2008). Mechanisms of thrombus formation. New England Journal of Medicine 359(9): 938-949. doi: 10.1056/NEJMra0801082.

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