¿Qué bacterias producen meningitis?

Streptococcus pneumoniae es la causa más frecuente de meningitis bacterianas
Streptococcus pneumoniae es la causa más frecuente de meningitis bacterianas

La meningitis es una enfermedad caracterizada por la inflamación de las meninges, unas membranas que cubren todo el sistema nervioso central, incluyendo tanto el encéfalo como la médula espinal. Aunque existen casos de meningitis no infecciosas, la principal causa con diferencia son las infecciones, sobre todo por virus, le siguen las infecciones bacterianas y luego por hongos, protozoos, parásitos, alergias y reacciones tóxicas a algunas sustancias químicas.

Las meningitis víricas alcanzan una prevalencia alrededor del 80% y la mayoría de casos remiten por sí solos sin tratamiento. Por el contrario, las meningitis bacterianas son muy graves y pueden llegar a provocar daños cerebrales permanentes y la muerte del paciente, incluso con tratamiento, de ahí que las meningitis bacterianas se consideren una emergencia médica con suma importancia de un diagnóstico y tratamiento rápido.

Entre los síntomas más destacados de la meningitis bacteriana están las náuseas, vómitos, fotofobia, fiebre, dolor de cabeza y confusión o estado mental alterado. También es habitual que aparezca rigidez de nuca. En estados avanzados pueden aparecer síntomas más graves como convulsiones y coma. Los síntomas son prácticamente los mismos que en la meningitis vírica, por eso es necesario un diagnóstico diferencial apropiado y acudir al médico ante los primeros síntomas o sospechas.

Bacterias más frecuentes en la meningitis

Entre las bacterias que causan meningitis con mayor frecuencia, encontramos:

  • Streptococcus pneumoniae: un neumococo gram positivo considerado como un patógeno casi exclusivamente humano. Es la especie más frecuente en meningitis bacterianas en todos los grupos de edad, desde neonatos hasta adultos. Además de meningitis, esta bacteria también puede causar neumonía, sinusitis, peritonitis y otras infecciones.
  • Neisseria meningitidis: bacteria gram negativa que aparece como la segunda causa de meningitis bacteriana en todas las edades excepto en neonatos, grupo en el que infecciones por esta bacteriana son muy raras, no así en bebés y resto de grupos de edad. El 10% de los adultos son portadores de esta bacteria.
  • Haemophilus influenzae tipo b: bacilo gram negativo que ocupa el tercer puesto entre las causas más frecuentes de meningitis bacteriana. Al igual que N. meningitidis, no suele afectar a neonatos y también es rara en adolescentes y jóvenes.
  • Listeria monocytogenes: causa meningitis bacteriana que afecta sobre todo a adultos mayores y neonatos, rara vez en otros grupos de edad.
  • Otras bacterias: en neonatos la causa más frecuente de meningitis bacteriana son estreptococos del grupo B, unas bacterias habituales en la vagina y recto que pueden transmitirse al neonato durante el parto. En neonatos también es relativamente frecuente las meningitis bacterianas por Escherichia coli, muy raro en otros grupos de edad.

Por grupos de edad:

  • Neonatos: estreptococos del grupo B, S. pneumoniae, E. coli, L. monocytogenes.
  • Bebés y niños: S. pneumoniae, N. meningitidis, H. influenzae tipo b, estreptocos del grupo B.
  • Adolescentes: N. meningitidis, S. pneumoniae.
  • Adultos: S. pneumoniae, N. meningitidis, H. influenzae tipo b, estreptococos del grupo B, L. monocytogenes.

Principales vías de trasmisión

La meningitis bacteriana, como cualquier otra infección, es potencialmente contagiosa. La principal vía de contagio es de persona a persona a través de partículas expulsadas por el infectado al toser o estornudar. También a través de besos y cualquier otro contacto que implique el intercambio de saliva y secreciones del aparato respiratorio, fluidos dónde suelen estar las bacterias que han producido la infección.

Igualmente, se debe evitar compartir cubiertos, vasos y otros objetos de uso personal, por ejemplo cepillos de dientes. No obstante, las meningitis bacterianas son mucho menos contagiosas que las meningitis víricas.

Algunas bacterias que producen meningtis también se pueden trasmitir a través de alimentos contaminados, por ejemplo Listeria monocytogenes, y producir la enfermedad en personas con el sistema inmunitario debilitado.

Las personas en contacto prolongado con pacientes de meningitis bacteriana deben extremar la precaución para evitar el contagio. En casos de meningitis por Haemophilus influenzae es frecuente que se administre tratamiento antibiótico preventivo a las personas en contacto con los pacientes.

La mayoría de bacterias que producen meningitis suelen producir infecciones fuera de las meninges con mayor frecuencia que en las meninges, por ejemplo en garganta, oídos y senos nasales, incluso algunas pueden estar presentes como parte de la microbiota de mucosas sin producir enfermedad alguna, siendo estas personas portadoras pero no enfermas.

No se sabe exactamente como pasan a las meninges y se vuelven patógenas, de hecho, la mayoría de personas portadoras no enferman, pero parece evidente que deben llegar hasta las meninges a través de la circulación.

Meningitis bacteriana
Meningitis bacteriana

Prevención y factores de riesgo

La edad es un factor de riesgo importante, neonatos y bebés son los grupos de edad que más se ven afectados por meningitis bacterianas. Otro factor de riesgo importante es el contacto con personas contagiadas, sobre todo en centros sanitarios y otros entornos comunitarios.

Existen vacunas para algunas de las bacterias más frecuentes en la meningitis, como N. meningitidis, S. pneumoniae y H. influenzae tipo b. Estas vacunas son altamente eficaces y, aunque no ofrecen una protección del 100%, es común que se recomienden en personas de riesgo y que se incluyan en los calendarios de vacunación durante la etapa pediátrica.

En el caso de familiares y personal en contacto con enfermos, es posible que se prescriban tratamientos preventivos con antibióticos para reducir las posibilidades de contagio, sobre todo en casos graves de meningitis por H. influenzae.