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La hibernación, también conocida como sueño de invierno, es un estado de letargo en el que entran algunos animales durante el invierno o períodos de bajas temperaturas. Durante la hibernación, la actividad y el metabolismo se reducen drásticamente haciendo que el animal necesite muy poca energía, energía que obtiene consumiendo las reservas energéticas almacenadas en el organismo previamente. Este letargo permite al animal sobrevivir hasta que las condiciones climáticas mejoren.

La hibernación más típicamente conocida es de animales de sangre caliente (endotermos), por ejemplo el oso pardo, pero también se conocen animales de sangre fría (ectotermos) que hibernan, por ejemplo algunas especies de ranas, tortugas e insectos. Las diferencias entre ambos hace que los mecanismos de hibernación sean también diferentes. En cualquier caso, los animales que hibernan suelen vivir en altas latitudes, tanto en el hemisferio norte como en el hemisferio sur, dónde los inviernos son más duros.

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Animales de sangre caliente que hibernan

Puede que la imagen del oso hibernando en su cueva sea el ejemplo de hibernación popularmente más conocido pero existen otros muchos animales de sangre caliente que hibernan durante el invierno. Por ejemplo, roedores como el lirón o las marmotas, primates como los lemures o marsupiales como las zarigüeyas.

Oso pardo en primavera
Oso pardo en primavera

La hibernación de los animales de sangre caliente es un estado de letargo que se podría asimilar con una hipotermia controlada. El animal entra en un estado de sueño profundo, la frecuencia cardíaca y el ritmo respiratorio disminuyen considerablemente, hasta unas pocas veces por minuto, y la temperatura corporal desciende hasta el punto de que el animal puede parecer muerto y frío al tacto.

El calor se concentra en y alrededor de los órganos vitales. Algunos animales descienden la temperatura corporal hasta quedarse tan sólo unos grados por encima del punto de congelación; es el caso, por ejemplo, del Muscardinus avellanarius (lirón enano).

En la mayoría de casos, una vez que los animales entran en estado de hibernación es muy difícil despertarlos y se pueden manipular, incluso bruscamente, sin que se despierten. El estado de hibernación es mucho más que un sueño profundo. Algunos animales hibernan durante meses sin despertarse, mientras que otros se despiertan de forma periódica para consumir reservas de alimentos almacenadas en sus madrigueras.

Muchas especies de aves entran en estado de letargo durante cortos períodos de tiempo, generalmente durante la noche, lo que no se suele considerar hibernación verdadera. Solo se conoce una especie de ave que entra en un estado de hibernación verdadera, el Phalaenoptilus nuttallii (chotacabras pachacua), un pequeño pájaro de costumbres nocturnas que vive en América del Norte, desde el sur de Canadá hasta el norte de México.

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Chotacabras pachacua (Phalaenoptilus nuttallii)
Chotacabras pachacua, el único ave conocido que hiberna

El caso del oso es el ejemplo más popular de hibernación. Sin embargo, algunos autores consideran que no todas las especies de oso verdaderamente hibernan. Muchas especies de oso no descienden mucho su temperatura corporal y la mayoría son relativamente fáciles de despertar del estado de letargo, al igual que ocurre con algunas especies de murciélagos. Además, casi todas las especies de oso dan a luz durante el invierno y las madres deben tener cierto grado de conciencia para atender adecuadamente al parto de sus cachorros.

Pero lo que define a la hibernación no es cuánto desciende la temperatura corporal sino cuánto desciende la tasa metabólica basal y, si atendemos a esta característica, no cabe duda de que los osos son animales hibernadores. Por ejemplo, el oso negro desciende su temperatura corporal sólo 5 o 6 grados pero su tasa metabólica puede descender hasta un 75%. Aunque el mecanismo no se conoce muy bien, parece que la supresión metabólica del oso es independiente de la temperatura.

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Animales de sangre fría que hibernan

Algunas especies de insectos, reptiles, anfibios y otras especies ectotermas, incluyendo algunos peces, también pueden entrar en hibernación. Como estos animales dependen fundamentalmente de factores externos para controlar su temperatura corporal, suelen buscar refugios que les protejan mientras hibernan. Algunos anfibios y animales acuáticos se protegen enterrándose en el fango del fondo.

Mostruo de Gila (Heloderma suspectum)
Algunos reptiles, como el monstruo de Gila, también “hibernan”

Brumación, hibernación y otras formas de dormancia

Algunos científicos diferencian hibernación, que sería el proceso específico de animales de sangre caliente, y brumación, que sería el equivalente en reptiles y animales ectotermos en general. La principal diferencia entre ambos procesos es la fuente energética para mantenerse en vida durante el letargo invernal. Los animales endotermos acumulan lípidos y los van consumiendo poco durante la hibernación mientras que los reptiles utilizan el glucógeno como molécula de reserva energética.

Tanto la brumación como la hibernación serían dos tipos de dormancia, al igual que la estivación (ante condiciones ambientales cálidas y secas, común en invertebrados como caracoles y lombrices) y la diapausa (ante cambios ambientales predecibles, comúnmente descrito en artrópodos), todos ellos mecanismos de disminución del metabolismo y ahorro energético.

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