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En ocasiones, cuándo se conecta algún aparato a un enchufe, se pueden ver como saltan pequeñas chispas. La mayoría de las veces se produce por el comienzo del flujo de electrones (electricidad) desde la red eléctrica al cable conectado y es algo normal que no tiene importancia. Pero en algunos casos puede ser señal de que algo va mal.

¿Por qué se produce el chispazo?

La corriente eléctrica en España a nivel doméstico nos llega con un voltaje medio de 220 V y con una frecuencia media de 50 Hz (o 50 ciclos por segundo). Esto es una fuerza electromotriz y velocidad bastante altas y es la electricidad que corre por la instalación eléctrica de cualquier hogar.

Los enchufes o tomas de corriente en la casa aprovechan este flujo de corriente eléctrica para desviar parte de la electricidad a cualquier dispositivo que se haya conectado. Pueden existir diversas explicaciones técnicas del fenómeno pero la más común es que la corriente que sale por el enchufe pasa de cero a un valor superior de forma muy rápida y la propia inductancia del aparato, que presenta cierta resistencia a este flujo eléctrico repentino, provoca la chispa. Por eso, a mayor inductancia en el aparato más fácil será que aparezcan chispas cuándo se enchufe a la toma eléctrica. En aquellos aparatos con inversores de voltaje será más probable la aparición de chispas, pues presentan una mayor inductancia. En cuanto el flujo de electrones se establece la chispa desaparece.

¿Es peligroso?

En la mayoría de los casos y por normal general esas chispas en los enchufes es un fenómeno normal que no representa ningún peligro. No obstante, en algunos casos puede ser problemático.

La energía eléctrica puede producir calor y, cuándo este calor es excesivo, se puede derretir el material aislante de los cables, frecuentemente material termoplástico. Si los cables quedan expuestos pueden entrar en contacto entre sí o con el metal del enchufe. Si en esta situación se conecta algún aparato se puede producir un cortocircuito con un chispazo bien visible.

Los cortocircuitos causados por sobrecalentamiento pueden provocar, además de la chispa, una fuente de ignición y es una de las principales causas de incendios domésticos. Los mecanismos de seguridad de las instalaciones eléctricas deberían interrumpir la corriente eléctrica al más mínimo cortocircuito, lo que reduce drásticamente las posibilidades de incendio por esta causa. Pero si el cableado e instalación eléctrica de la casa es defectuoso el cortocircuito puede provocar el calentamiento de toda la instalación y producir fuego incluso en el interior de las paredes.

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