Publicidad

El ombligo es una zona del cuerpo que en ocasiones puede oler bastante mal. Entre las causas más frecuentes del mal olor está una limpieza inadecuada y la onfalitis, una infección del ombligo que puede darse de forma recurrente y que produce supuración de olor desagradable.

Posibles causas

1

Higiene inadecuada

Debido a la forma natural del ombligo, es posible que requiera de una limpieza con más atención, sobre todo si es estrecho y profundo. También es posible que se quede humedad entre los pliegues del interior. Ambos casos pueden provocar mal olor.

La solución es muy sencilla. Pon atención en la limpieza del ombligo cada vez que te duches o tomes un baño. Puedes ayudarte de un bastoncillo para los oídos. Cuándo termines sécalo muy bien con una toalla o tela limpia. Puedes utilizar también papel que absorbe muy bien la humedad. Una mala higiene, además de producir mal olor, puede se causa de onfalitis (infección en el ombligo).

2

Onfalitis: infección en el ombligo

La onfalitis es un problema que aparece más en niños que en adultos aunque en estos últimos sigue siendo bastante frecuente. Es una infección en el ombligo que se caracteriza por enrojecimiento e hinchazón del ombligo y zona circundante. Es normal que haya supuración y mal olor. El líquido que se exuda suele ser transparente o amarillento y en ocasiones puede aparecer pus.

Publicidad

La causa más frecuente de la onfalitis es la falta de higiene o higiene inadecuada. En adultos suele ser una infección bastante localizada y de evolución lenta. En bebés recién nacidos se produce la onfalitis más conocida por todos y que se debe a la infección del cordón y zona umbilical. Para tratar la onfalitis debes tener una higiene adecuada en el ombligo, secar muy bien después de cada baño y posteriormente aplicar un antiséptico.

Si tienes molestias que no mejoran en 3 o 4 días deberías acudir a tu médico para descartar problemas mayores y tomar medidas cuánto antes. Si el médico lo estima oportuno puede recetar una crema antibiótica e incluso un antibiótico por vía oral en casos de infecciones más severas o persistentes. En casos extremos puede ser necesario cirugía (similar a las operaciones de fístulas y quistes).

Onfalitis recurrente

Se pueden dar casos de onfalitis aún cuándo se sigue una higiene adecuada en el ombligo. Este tipo de onfalitis suele ser recurrente y el médico debe estudiar la existencia de problemas de salud que haya detrás de estas infecciones.

Las causas más frecuentes de onfalitis recurrente son:

  • Uracosinus: enfermedad de origen genético que se caracteriza por un cierre incompleto del uraco (conducto que comunica vejiga y cordón umbilical en el feto y que se cierra de forma natural tras el nacimiento).
  • Hernia umbilical
  • Endometriosis
  • Quiste epidérmico

Publicidad