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Muchos analgésicos, tanto fármacos sintéticos como remedios naturales, están contraindicados durante el embarazo y buscar un alivio contra el dolor se vuelve una tarea difícil. Muchos profesionales de la naturopatía y homeopatía recomiendan el uso moderado de árnica por vía tópica, lo que se suele considerar suficientemente seguro durante el embarazo. Sin embargo, no se aconseja la administración oral de árnica ya que se considera tóxica y puede favorecer el parto prematuro y abortos involuntarios aunque, según información de la British Homeopathic Association, puede ser utilizada en preparaciones muy diluidas para facilitar el parto y la recuperación.

Efectos del árnica

La especie de árnica más utilizada con fines medicinales es Arnica montana. Las propiedades antiinflamatorias de esta planta se achacan a su contenido en helenalina, una lactona sesquiterpénica. El mecanismo de acción no se tiene claro pero se ha observado que inhibe selectivamente del factor de transcripción NF-κB (factor nuclear potenciador de las cadenas ligeras kappa de las células B activadas), lo que afectaría a la respuesta inmune.

La helenalina también ha mostrado actividad antitumoral pero tampoco no se conoce el mecanismo de acción. En ensayos in vitro se ha visto que inhibe de forma selectiva la telomerasa humana, lo que podría explicar, aunque sea en parte, la acción antitumoral.

En la raíz se pueden encontrar timol y derivados que han demostrado clínicamente efecto vasodilator, lo que explica los efectos del árnica en la reducción de hematomas. El timol también presenta actividad fungicida, propiedad que se aprovecha en diversos preparados, sobre todo en pastas de dientes y colutorios.

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Pero la helenalina también presenta alta toxicidad, especialmente en el tracto gastrointestinal, hígado y sistema linfático. Las flores es la parte de la planta más tóxica siendo las hojas y las raíces las partes más utilizadas. Aunque utilizada por vía tópica sobre la piel es bastante segura, un uso prolongado puede provocar eccemas y otras formas de irritación cutánea. Las diluciones homeopáticas al 24x o más contienen cantidades indetectables de helenalina y se suponen no tóxicas.

Uso durante el embarazo

Muchas mujeres embarazadas utilizan cremas y pomadas de árnica para aliviar dolores musculares y articulares y para mejorar las varices. El árnica también se utiliza durante el parto en homeopatía para facilitar el proceso. Preparados homeopáticos de árnica a altas diluciones también se utilizan durante días después del parto para reducir la inflamación y hematomas.

El árnica puede tener un efecto estimulante de la musculatura uterina. Por ello, durante el embarazo se recomienda un uso moderado por vía tópica, pero no por vía oral, ya que existe el riesgo de que induzca un parto prematuro o aborto involuntario. Además, debido a sus efectos gastrointestinales, el árnica por vía oral puede empeorar algunos síntomas del embarazo, como las náuseas y el vómito.

Es importante señalar que las formas orales de árnica no se consideran seguras, ni por la FDA ni por la Agencia Europea del Medicamento, para mujeres embarazadas ni para niños menores a 12 años debido a la falta de datos sobre su seguridad y eficacia.

Referencias

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