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Cuándo se habla de las propiedades magnéticas del acero inoxidable, no es fácil dar un sí o un no rotundo. La respuesta más correcta sería un ambiguo “depende“. A lo largo de este artículo vamos a exponer situaciones en las que el acero inoxidable presenta propiedades magnéticas y situaciones en las que no.

Es importante comprender que el acero no es un metal puro ni un metal con un revestimiento sino una aleación, una combinación de hierro con una cantidad de carbono variable que puede ir del 0,03 al 1,075% de la masa (más del 2% provoca fundiciones que hace la aleación más frágil y el material resultante puede ser moldeado pero no forjado). El acero inoxidable tiene, además, un contenido mínimo en masa del 10,5% de Cromo; también puede contener otros metales en menor proporción como níquel y molibdeno.

La combinación del hierro con el cromo otorga las propiedades antioxidantes. El cromo forma una capa protectora en la aleación que previene la oxidación y protege al metal de otros daños al hacerlo más resistente. La adición de otros metales se realiza para conseguir otras características o mejorar algunas propiedades en función del uso que se le vaya a dar al producto. Es la proporción de estos metales la que hará que el acero inoxidable final presente o no propiedades magnéticas.

Tipos de aceros y sus propiedades magnéticas

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Acero inoxidable ferrítico: magnético sí

Los aceros inoxidables ferríticos son aquellos que presentan cromo y una proporción de níquel equivalente inferior al 8%. Estos aceros son conocidos como aceros ferríticos por tener una estructura metalográfica constituida por ferrita (una de las estructura cristalinas del hierro, llamada también hierro-α (alfa)). Los aceros ferríticos son magnéticos y son atraídos por imán, aunque el nivel de magnetismo puede variar notablemente en función de la proporción de níquel. La proporción de níquel equivalente y de cromo equivalente se calculan de la siguiente forma:

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%Ni equivalente = %Ni + 30 * (C + N) + 0,5Mn
%Cr equivalente = %Cr + Mo + 1,5 * Si + 0,5 * (Ti + Nb)
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Aceros inoxidables martensíticos: magnético sí

Se conoce como acero inoxidable martensítico aquel que contiene martensita en su estructura metalográfica. Estos aceros presentan propiedades magnéticas y son los más duros pero los más frágiles y menos dúctiles.

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Aceros inoxidables austeníticos: magnético no

Estos aceros tienen, a temperatura ambiente, una estructura formada básicamente por austenita. La austenita es una disposición específica de átomos de carbono y hierro que se conoce también como hierro-γ (gamma) y es la forma estable del hierro puro entre los 900 y los 1400 ºC. Este tipo de acero inoxidable no es magnético pero puede endurecer por deformación apareciendo martensita en su estructura (el hierro-γ pasa a hierro-α). Cuándo esto ocurre pueden aparecer propiedades magnéticas, mayores cuánta más martensita se forme, lo que puede dificultar el trabajo con este metal en determinada maquinaria.

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Aceros inoxidables duplex

Los aceros inoxidables duplex tienen una estructura metalográfica combinada de ferrita y austenita y pueden presentar magnetismo en función de la proporción de cada uno.

Aunque, como hemos visto, existen bastantes tipos de acero inoxidable que pueden presentar propiedades magnéticas, estas pueden variar mucho de unos tipos a otros. La mayoría de piezas de acero inoxidable que podemos encontrar en los hogares no presentan un magnetismo fuerte aunque puede ser suficiente para interactuar con un imán.

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