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El yogur helado, o helado de yogur, es un producto similar al helado tradicional pero elaborado con yogur en lugar de nata (algunas veces se utilizan también otras grasas para elaborar helados, como manteca de cacao y margarinas). El yogur helado es una alternativa más saludable que el helado tradicional por aportar más minerales, algo más de proteínas y con un aporte menor de grasas, además del beneficio de los fermentos lácticos. No obstante, el yogur normal sigue más sano, principalmente por tener menos azúcar, que es añadida a algunos yogures helados industriales en cantidades tan gradnes que puede hacer que finalmente resulte no mucho más sano que un helado elaborado con nata.

Las ventajas más saludables

El yogur helado se puede considerar, en general, una alternativa más saludable al helado tradicional, quizás al mismo nivel que los helados de leche y algunos sorbetes. Esto no quiere decir que se pueda considerar como un alimento sano pues sigue conteniendo altas cantidades de grasa y frecuentemente altas cantidades de azúcar y otros aditivos.

El yogur tiene numerosas ventajas si se compara con otros productos lácteos, algunas de ellas se pierden con la congelación mientras que otras permanecen. Puede que una de los más destacadas sea que en el yogur hay enzimas que digieren la lactosa, lo que hace que pueda ser consumido, incluso la versión congelada, por personas con intolerancia a la lactosa sin ninguno o muy pocos efectos. El yogur también suele ofrecer un aporte de minerales y proteínas superior al de otros lácteos. Además, la congelación no mata las bacterias beneficiosas del yogur (aunque algunos helados de yogur industriales pueden no contener bacterias vivas).

El yogur helado se podría situar entre el yogur normal y el helado tradicional de nata. De los tres, el yogur sería el alimento más sano y el helado el menos sano. La cantidad de proteínas que aporta el helado de yogur es aproximadamente un tercio de las que aporta el yogur normal y es poco superior a las que aportaría el helado tradicional, tan poco que ambas cantidades pueden considerarse equivalentes. La cantidad de grasa en el helado tradicional suele estar entre el 10 y el 18% del peso. La proporción de grasa en el helado de yogur es mucho más variable aunque es normalmente menor de la que tiene el helado tradicional y mayor a la que tiene un yogur normal. En el mercado se puede encontrar yogur helado desnatado y con 0% de materia grasa, pero esta variedad suele ser bastante más azucarada.

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La elaboración

El yogur es un alimento fermentado que se elabora mediante la adición de cultivos bacterianos vivos a la leche, generalmente del género Lactobacillus (como L. casei, L. bifidus y L. bulgaricus) y, aunque menos, algunas especies del género Streptococcus (principalmente Streptococcus thermophilus subsp. salivarius). Estas bacterias realizan la fermentación de la leche consumiendo lactosa y produciendo ácido láctico. Este ácido provoca la coagulación de la leche dando la consistencia y acidez propia del yogur.

La alta concentración de ácido, además, protege al alimento de la contaminación por otras bacterias. Se suele considerar que el yogur verdadero sigue conteniendo bacterias vivas en el producto final, de lo contrario se consideraría un producto lácteo fermentado diferente, no yogur. De esta forma, cuándo una persona consume yogur, introduce estas bacterias en su aparato digestivo dónde ejercen efectos beneficiosos como parte de la flora intestinal.

La elaboración del helado de yogur es muy similar a la elaboración del helado de nata y se puede hacer fácilmente en casa. Basta con sustituir a la nata por yogur, el resto de ingredientes utilizados son prácticamente los mismos: azúcar, vainilla, cacao, etc. Se suelen utilizar altas cantidades de azúcar para conseguir un sabor más agradable del yogur, una de las razones por las que no es tan sano como el yogur normal. Debido a la estructura del yogur, cuándo está congelado tarda más en derretirse que el helado tradicional.

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