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La presión arterial, también referida como tensión arterial o presión sanguínea, es la presión que ejerce la sangre contra la pared de las arterias, los vasos sanguíneos que llevan sangre desde el corazón hacia los distintos órganos y tejidos del cuerpo.

La presión arterial se mide en dos componentes:

  1. presión sistólica: popularmente conocida como la “presión alta” o “superior”. Se corresponde con la presión arterial provocada por la sístole ventricular, que es la contracción del corazón que provoca la salida de la sangre por las arterias. Se considera 120 mmHg como valor ideal, aunque se considera normal entre 110 – 130 en adultos jóvenes y hasta 150 a partir de mediana edad y según las circunstancias del paciente.
  2. presión diastólica: popularmente conocida como la “presión baja” o “inferior”. Se corresponde con la presión arterial durante la diástole ventricular. Se considera ideal un valor de 60 mmHg y como normal se puede aceptar hasta los 90 – 100 mmHg en función de la edad.

La presión arterial se suele tomar en los brazos, preferiblemente en el brazo izquierdo que es el brazo que recibe el bombeo del corazón de forma más directa. Para tomar la tensión de forma adecuada, la parte del brazo en la que se mide debe estar relajada y quedar a la altura del corazón.

Los valores de presión sanguínea en el brazo derecho suelen ser un poco más bajos que en el brazo izquierdo pero tan solo unos puntos. No obstante, se recomienda monitorizar la presión arterial en ambos brazos, sobre todo en pacientes con riesgo cardiovascular. Medidas muy dispares, de 10 o más puntos de diferencia entre ambos brazos, pueden revelar cardiopatías que no hayan manifestado aún síntomas.

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Algunos estudios dan cifras de hasta un 38% de mayor riesgo de infartos de miocardio y otros problemas cardiovasculares graves en pacientes con grandes diferencias en las lecturas de la presión arterial entre el brazo izquierdo y el brazo derecho.

Estas diferencias se pueden deber a problemas subyacentes que no se hayan manifestado. Por ejemplo, la diferencia de presión arterial entre los dos brazos se puede deber a bloqueo del flujo sanguíneo por estructuras que estén oprimiendo, bloqueo por aterosclerosis, problemas vasculares periféricos y otras afecciones del sistema cardiovascular que pueden afectar a la presión sanguínea de forma diferente en cada brazo.

Por tanto, la presión arterial se debe tomar preferentemente en el brazo izquierdo y comparar con las lecturas en el brazo de derecho, lo que puede dar información útil en la prevención del riesgo cardiovascular.

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