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La siglas DSL corresponden al término Digital Subscriber Line (Línea de Abonado Digital), un término genérico para referirse a servicios de telecomunicación distribuidos a través de líneas de cobre, como la línea telefónica tradicional, para diferenciarlos de las conexiones a través de redes inalámbricas, como las redes móviles 4G, o a través de fibra óptica. Entre los servicios DSL más comunes está la conexión a Internet de alta velocidad. ADSL es un tipo de servicio DSL de conexión a Internet cuya característica principal es la asimetría, esto es, diferente velocidad de transmisión según el sentido de la misma.

Conexión simétrica y conexión asimétrica

El término DSL incluye a las conexiones ADSL (Asymmetric Digital Subscriber Line) y las conexiones SDSL (Symmetric Digital Subscriber Line). Las conexiones ADSL, como su nombre indica, son asimétricas, lo que quiere decir que la velocidad de transmisión no es igual en todos los sentidos de transmisión. Generalmente la velocidad de bajada (de la red hacia el usuario) es considerablemente mayor al de subida (desde el usuario a la red). Por ejemplo, un proveedor de acceso a internet (ISP, Internet Services Provider) puede ofertar una conexión a internet de 1 Mbps de velocidad de bajada y 512 Kbps de subida. En los servicios SDSL la velocidad es simétrica, esto es, igual en ambos sentidos de transmisión. En la actualidad las ofertas ADSL son las más comunes en el ámbito doméstico y las conexiones simétricas suelen estar limitadas al ámbito profesional.

Sea cual sea el tipo de conexión DSL, siempre es muy superior a la que ofrecía la tecnología dial-up, la antigua conexión por línea conmutada hoy ya prácticamente en desuso. El mayor beneficio de la conexión DSL es la transmisión a velocidades muy superiores además de la posibilidad de realizar y recibir llamadas telefónicas mientras se está conectado a Internet, algo que no se permite en conexiones dial-up. Las conexiones DSL permiten el uso simultáneo de Internet y telefonía (transmisión de datos y voz) mediante la instalación de los conocidos como filtros DSL o microfiltros, unos dispositivos que separan las señales por debajo de 4 Khz (voz) y las señales de frecuencia superior (datos) para que no interfieran entre sí.

Una de las desventajas del DSL es el problema de la calidad de la señal y la proximidad a las centrales de comunicación de las compañías. A mayor cercanía del usuario al centro de datos, mayor velocidad de conexión podrá alcanzar. Este es el motivo de que las ofertas de ADSL, o DSL en general, sean en realidad ofertas de velocidad máxima no garantizada. Aquellos que viven lejos de la central tendrán una conexión más lenta y si viven muy lejos pueden quedar fuera de la cobertura de los servicios DSL, en cuyo caso se deben considerar otras formas de conexión a Internet de alta velocidad, como la conexión por satélite o a través de la redes de telefonía móvil.

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