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La gripe, en algunos sitios conocida como gripa o influenza, es una enfermedad respiratoria muy contagiosa de origen vírico. De acuerdo con los datos facilitados por el Centro Nacional de Epidemiología, cada año padecen la gripe en España una media del 10% de la población, si bien cada año puede variar desde el 5 al 20%. Esta tasa de incidencia puede aumentar si segmentamos por grupos de población pues en ancianos y niños la tasa puede llegar a ser considerablemente mayor.

El virus de la gripe es muy contagioso y durante el período de incubación es cuándo más contagios se producen debido a que no se toman las medidas de prevención adecuadas al no notarse síntomas.

El período de incubación

El período de incubación de la gripe puede ir de 1 a 4 días desde que el virus entra en el organismo hasta que aparecen los primeros síntomas. Según el Centro de Control de Enfermedades una persona puede comenzar a contagiar a otras desde un día antes de que los síntomas aparezcan hasta 3 – 7 días después. Los niños pueden seguir transmitiendo el virus durante mas de 7 días desde la aparición de los síntomas3.

La gripe tiene un alto grado estacional. Por lo general la temporada de gripe comienza al inicio del Otoño y tiene su pico máximo en pleno invierno. Por ejemplo, en España suelen comenzar en Octubre teniendo y alcanza el máximo en Enero – Febrero1.

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La mayoría de los casos de gripe son producidos por contagio. Cuándo un enfermo de gripe, o portador del virus influenza, tose o estornuda, el virus es expulsado al aire y puede contagiar a personas que se encuentren cercan. El contagio de la gripe también se puede producir, aunque es mucho menos frecuente, si nos tocamos la nariz o la boca después de que nuestras manos hayan estado expuestas al virus. Por ello unas de las principales medidas de prevención es lavarse las manos frecuentemente y taparse la nariz y boca al toser; lee más sobre como prevenir la gripe.

Los principales síntomas de la gripe son: fiebre, dolor de cabeza, mucha fatiga y cansancio, tos, dolor muscular y congestión o secreción nasal.

La vacuna contra la gripe

Existe una vacuna contra la gripe que puede reducir el riesgo de contraer la enfermedad. Sin embargo, su efectividad no es muy alta debido a que el virus de la influenza sufre muchas mutaciones y por ello la vacuna pierde efectividad. Por este motivo actualmente en España se administra sólo a pacientes de grupos de riesgo como ancianos y pacientes con otras enfermedades que pudiesen complicarse si se contrae la gripe.

La vacuna de la gripe se puede encontrar en dos presentaciones: inyección que contiene el virus muerto o en spray nasal que contiene el virus vivo pero debilitado.

Para ampliar

  1. Sistema de Vigilancia de la Gripe en España
  2. La gripe en el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad
  3. Centros para el Control de Enfermedades: Inluenza de temporada

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