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El tratamiento de infecciones bacterianas estomacales suele requerir el uso de algunos tratamientos comunes y otros específicos según el tipo de bacteria. En el estómago existe un balance delicado entre la mucosa y los jugos gástricos. Este balance puede verse afectado durante un proceso infeccioso; debido a esto puede ser recomendable el uso de medicamentos u otros remedios que disminuyan la producción de ácido en el estómago hasta que este balance se restaure tras la eliminación de la bacteria.

La gastroenteritis bacteriana es una afección común producida principalmente por la ingesta de alimentos y bebidas contaminadas. El tratamiento de la gastroenteritis más habitual es beber líquidos abundantes, como zumos de frutas, para restaurar los fluidos y nutrientes perdidos con los vómitos y diarrea que provoca esta infección. También se ha de seguir una dieta blanda como patata o arroz cocido y pan tostado. Con esto suele ser suficiente y la gastroenteritis remite por sí sola. En muy pocas ocasiones la gastroenteritis necesita tratamiento con antibióticos, u otros medicamentos como anti-reflujo o antiácidos, y sólo deberían tomarse si así lo determina tu médico o profesional de salud.

Algunos medicamentos están contraindicados durante el tratamiento y recuperación de infecciones bacterianas del estómago. De forma general, se recomienda no tomar AINEs (antiinflamtorios no estoroideos), como la aspirina o el ibuprofeno, alcohol ni tampoco se debe fumar. Todos estas sustancias pueden afectar a la barrera natural protectora del estómago y empeorar la infección.

Además de la dieta blanda sugerida, algunos alimentos pueden ayudar a calmar las molestias causadas por las infecciones bacterianas, incluso ayudar a su eliminación. Por ejemplo, los yogures, especialmente los probióticos.

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