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La fase de mantenimiento en dietas y programas de adelgazamiento suelen ser tanto o más difíciles de seguir que el propio programa en sí mismo. No volver a recuperar esos kilos de más es la clave para tener éxito a largo plazo en el control del peso. Desde mi punto de vista la clave está en hacer pequeños cambios y ajustes en el estilo de vida personal durante la fase de transición hasta conseguir la pérdida de peso deseada.

Esta fase de transición, entre el comienzo del plan de adelgazamiento y el resultado final deseado, también es idónea para asentar los hábitos alimenticios y de ejercicio físico que hemos aprendido y que nos harán poder mantener el peso perdido a largo plazo. Es un hecho innegable que aquellos que no vuelven a recuperar el peso siguen con una dieta relativamente baja en grasas rica en frutas y verduras así como unas pautas de deporte y ejercicio regular.

Consejos

Trata de incorporar estos consejos en tu mapa de ruta hacia una pérdida de peso mantenida:

1

Establece un objetivo moderado

El tiempo nos ha enseñado que marcarse objetivos muy altos nos puede hacer sentir ansiedad, lo que dificultad la consecución de estos objetivos, lo que a su vez nos provoca frustación y podemos entrar así en un círculo vicioso difícil de romper. Por el contrario, si nos marcamos un objetivo moderado y realista es más probable que lo consigamos y con ello nos sintamos mucho más optimistas y confiados. Además, una pérdida de peso severa y rápida puede exponernos a problemas serios de salud. También es esencial ser comedido para que nos de tiempo a aprender y asentar los nuevos hábitos y patrones de alimentación.

2

No te peses a diario

Saber el número exacto de kilos que pesas cada día no ayuda para nada salvo para mantenerte irritado, incluso a desmotivarte si un día no has perdido nada. Controlar el peso una vez a la semana es más que suficiente.

3

No te saltes ninguna comida, especialmente el desayuno

Una dieta equilibrada nunca se salta ninguna comida. El desayuno es de especial interés pues numerosos estudios han mostrado, y siguen mostrando, que las personas que desayunan bien acaban controlando mejor lo que comen a lo largo del día y, por lo general, tienen más éxito en los procesos de adelgazamiento y en su mantenimiento.

4

No termines la dieta de un día para otro

Cuándo hayas perdido los kilos marcados puedes ir volviendo a una dieta menos severa, a una dieta de mantenimiento. Este paso ha de ser gradual y requiere su tiempo. La dieta y la actividad física son las causas más destacadas de sobrepeso, lo peor que puedes hacer es volver a comer lo mismo y de la misma forma que antes. Por el contrario, debes ir aumentando las calorías ingeridas de forma gradual. Un aumento que parece idóneo es de unas 200 kilocalorías por día cada semana hasta alcanzar la dieta de mantenimiento estable.

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5

Haz ejercicio moderado a diario

Practicar alguna actividad física de forma regular es tan importante o más que la propia dieta y es fundamental a largo plazo para perder y mantener el peso. Un ejercicio moderado, aeróbico, 45 – 60 minutos cada días es más que suficiente durante la fase de mantenimiento. Por ejemplo, un paseo a pie caminando un poco más rápido de lo normal o en bicicleta es una opción que cualquier puede realizar sin mucho esfuerzo pero con una excelente recompensa sobre nuestro bienestar.

6

Acude de forma regular a tu médico

El médico puede hacer un seguimiento de tu pérdida de peso y mantenerla dentro de los límites saludables así como abordar posibles problemas de salud que puedan aparecer asociados a la pérdida de peso, especialmente si el adelgazamiento es severo y rápido.

7

Mantén contacto continuo con tus fuentes de apoyo

Una dieta de adelgazamiento debería ser seguida por un nutricionista cualificado y, en algunos casos severos, también por un psicólogo. Este equipo humano te dará el apoyo necesario durante la etapa de adelgazamiento pero también durante la fase de mantenimiento, no pierdas el contacto con ellos. Si no cuentas con este equipo de apoyo, busca en tu familia y amigos el apoyo necesario y no te cortes en utilizarlos y discutir con ellos todos los aspectos del proceso por el que estás pasando. Sentirte acompañado puede ser la diferencia entre el éxito y el fracaso para mucha gente.

8

Edúcate a tí mismo

Las prácticas saludables te ayudarán enormemente a mantener tu peso. En este aspecto, una buena educación es muy importante. Puedes tomar, por ejemplo, clases de cocina saludable.

9

Fija nuevas metas

No te quedes en lo conseguido, ve fijándote nuevas metas. Estas nuevas metas no tienen por qué estar necesariamente relacionadas con la pérdida de peso, han de ser objetivos que te mantengan motivado para que te ayuden a no estancarte, a no dar marcha atrás y a confiar plenamente en tí mismo.

10

Ayuda a otros

Una buen forma de seguir estos consejos es dárselos a otros, incluso llevarlos a cabo junto a otras personas de tu entorno. Como en otras tareas que requieren una gran constancia, hacerlo en grupo puede reportar una sensación de superación y mayor comprimiso que lo haga más fácil.

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