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En un artículo anterior se discutió sobre los aspectos básicos del uso y mantenimiento de un microscopio óptico. Uno de los aspectos descritos en el mantenimiento es la limpieza de las lentes, si no te parece obvio piensa en ello: la lente es la parte del microscopio encargada de ofrecerte la imagen por lo que si está sucia la imagen dada no será la mejor pudiendo contener incluso imperfecciones que induzcan al observador a cometer un error.

Por tanto, hay que mantener las lentes limpias tanto de los objetivos como del ocular. Pero, aunque se mantengan limpias, pude ser necesario su limpieza de vez en cuándo. Esta operación es delicada pero nada difícil, para hacerlo sigue estas instrucciones.

Instrucciones para limpiar las lentes

Antes de leer las instrucciones, has de saber que las lentes del microscopio no se deben limpiar frecuentemente porque a la larga se van estropeando. Lo ideal es que con un buen uso y mantenimiento las lentes se mantengan en buenas condiciones durante bastante tiempo de modo que su limpieza sea algo excepcional, por ejemplo, si se te olvidó retirar el aceite de inmersión, alguien ha tocado las lentes con los dedos o han aparecido manchas por otros motivos (por ejemplo por proliferación de hongos). Dicho esto, este el material que vas a necesitar:

  • Papel de óptica (en su defecto puedes utilizar papel de filtro)
  • Disolvente: puede ser éter, xilol o mezcla etanol-acetona 7:3
  • Buen pulso y paciencia

Ya que estás preparado, comenzamos:

  1. Nunca toques las lentes del microscopio con los dedos, NUNCA. Ni siquiera para limpiarlas. Utiliza siempre el papel especial para limpieza de instrumentos ópticos. Si en tu laboratorio no disponéis de este tipo de papel, puedes adquirirlo en cualquier distribuidor de material de laboratorio y en ocasiones también está disponible en ópticas y otras tiendas especializadas. Cómo alternativa puedes utilizar papel de filtro.
  2. Si vas a limpiar las lentes de los objetivos, baja completamente la platina.
  3. Humedece un poco el papel con el disolvente elegido.
  4. Con el papel humedecido en disolvente frota la lente que deseas limpiar haciendo movimientos circulares.
  5. Si en la lente hay huellas dactilares (YA DIJE QUE NUNCA SE DEBE TOCAR CON LAS DEDOS) te puede costar bastante quitarlas. Humedece papel limpia con agua destilada y limpia la lente. Luego realiza los pasos 1 – 3.
  6. Dejar secar al aire. Nunca utilices ningún tipo de calefactor, secador ni aire caliente. Los disolventes utilizados se evaporan rápido y tardarán muy poco en secarse.
  7. Guarda el microscopio con su funda para evitar que caiga polvo, en un lugar seco para evitar que crezcan hongos y alejado de productos químicos que puedan desprender gases corrosivos (por ejemplo ácidos y otros productos de laboratorio).

Recuerda que el buen mantenimiento de las lentes debe ser la prioridad sobre la limpieza, que ha de ser excepcional.

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