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La toallas, con el paso del tiempo, suelen perder la suavidad y quedarse más finas debido, entre otros factores, a la fricción, al agua dura (con alto contenido en carbonatos) o el secado a alta temperatura. Existen varias formas de revivirlas utilizando productos comunes en cualquier hogar. Por ejemplo, añadir vinagre o amoniaco durante el lavado reducirá la cantidad de detergente que se queda en el tejido, o secarlas en secadora a baja temperatura puede volver a hacerlas mullidas. Siento decirte que la toallas muy viejas pueden ser irrecuperables, reciclálas y hazte de unas nuevas.

Consejos para el lavado

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Amoniaco y vinagre en el agua de lavado

A menudo algo tan sencillo como añadir amoniaco o vinagre blanco puede devolver parte de la suavidad perdida a tus toallas. Un vaso de amoniaco (250 ml) en la lavadora y listo. El amoniaco hará que no se quede tanto detergente pegado en las fibras, lo que hace al tejido más áspero. El vinagre, por su parte, hace que las sales del agua (como los carbonatos) no se depositen sobre el tejido y es especialmente útil si el agua de tu zona es dura. El vinagre se ha de añadir preferiblemente durante el aclarado final. Si las toallas huelen mal, prueba a añadir medio vaso de bicarbonato sódico en un lavado a mano por separado. No mezcles el bicarbonato con el amoniaco o el vinagre en el mismo lavado, se neutralizarán los efectos.

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Pastillas antical o borax

En lugar de utilizar vinagre para ablandar el agua, puedes utilizar pastillas o tabletas antical para lavadora. Estas pastillas disuelven la cal, principal causante de la dureza del agua. Otra opción es mezclar medio vaso de bórax (borato de sodio o tetraborato de sodio) con un vaso de carbonato sódico (ojo, no bicarbonato) en un poco de agua caliente hasta que se disuelva al completo y la mezcla se haya enfriado; entonces vierte la mezcla anterior en una botella con 2 litros de agua; añade 2 vasos de este preparado sobre 2 o 3 toallas viejas para que se impregnen y déja secar.

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Otros consejos de lavado

Muchos expertos en lavado recomiendan lavar las toallas por separado para evitar el roce con botones, cremarellas, ganchos y otras partes de la ropa que pueden hacer que las toallas se desgasten más rápidamente. Cuándo laves las toallas no llenes la lavadora del todo. Las toallas han de tener espacio para moverse libremente durante el lavado para que se limpien adecuadamente y, además, la fricción acelera el desgaste. Nunca superes la temperatura máxima recomendada de lavado en la etiqueta y aclara siempre con agua fría.

De forma general, no se recomienda el uso de suavizantes químicos en las toallas, ya sean nuevas o viejas, ya que los suavizantes pueden impregnar el tejido de la toalla haciéndola menos absorbente.

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Consejos para el secado

Una forma de dar suavidad extra a las toallas sin utilizar ningún producto químico es secar en secadora a baja temperatura con una bola de secadora o una pelota de tenis en el interior. Así se evita demasiado roce entre los tejidos y ayuda a que el aire circule más fácilmente y que la toalla queda más suave y mullida.

¿Por qué las toallas pierden capacidad de absorción y suavidad?

La principal causa de pérdida de suavidad y que hace que las toalles se pongan tiesas es la acumulación de minerales en el tejido, más a mayor dureza del agua. Tras lavar toallas con muchos minerales acumulados con una pastilla antical o con una solución de borax, como se dio en uno de los consejos anteriores, es posible que se vean pequeños cristales en el agua formados de los minerales desprendidos de la toalla.

Una de las principales causas de pérdida de absorción se debe al uso de determinadas sustancias químicas en los suavizantes, como la silicona y otros lubricantes. Estas sustancias pueden hacer las prendas más suaves al tacto pero quedan recubriendo las fibras impidiendo que puedan absorber agua. Los tratamientos blanqueadores pueden romper las fibras del tejido absorbente y disminuir la capacidad de absorción y la suavidad. Se deben realizar este tipo de tratamientos los menos posible.

El calor es otro de los principales acelerantes del envejecimiento de las toallas. Por ello no se recomienda el planchado  y si se hace se debe hacer a la menor temperatura disponible. También se recomienda utilizar la menor temperatura posible en la secadora y utilizar una pelota de secadora para favorecer la circulación de aire. Si se seca al aire colgada en un tendedero se recomienda agitar de vez en cuándo para llenar las fibras de aire y conseguir una toalla mullida.

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