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Estás dando un paseo con tu perro y de repente se vuelve loco (como Rebeca) al ver a un gato u otro perro. Puede estar a punto de estallar un pelea entre ellos. Las peleas entre animales de compañía como perros y gatos son bastantes comunes. Veamos algunos consejos para detener la pelea sin que nuestra vida se ponga en juego, tanto si la pelea es entre perros y gatos como si es entre perros solos.

Consejos generales cuándo se desata una pelea

Si te has visto en medio de una pelea entre perros, entre perros y gatos o entre gatos, puede que te haya dado el impulso de meterte en medio para intentar parar la pelea; este impulso es de los primeros que todos tenemos. Pero tienes que evitarlo. En el calor de la pelea el perro puede no distinguir a quién muerde y el gato puede no distinguir a quién araña. Vamos, que si te pones en medio corres el peligro de salir ensangrentado.

¿Cómo parar la pelea?

Existen varios métodos que los profesionales suelen aconsejar para parar la pelea. El primero es un fuerte, grave y rotundo grito de “NO”. Esta orden, si las mascotas están enseñadas, puede ser suficiente para detener la pelea. Si no da resultado:

  • Echa una manta lo más pesada posible sobre cada uno de los animales que se están peleando. Se quedarán sin campo de visión y lo más seguro es que se detengan.
  • Si tienes agua a mano échasela encima. Si es fría mejor, ayudará a que se enfríen los ánimos tanto de los perros como de los gatos que se estén peleando. Lo del agua fría suele ser muy efectivo pero a veces es necesario echar a los animales bastante agua, dependiendo de lo acalorados que estén. Así que si tienes a cerca una manguera no dudes en usarla con el grifo abierto completamente.

Con estas dos técnicas la pelea entre perros o entre perros y gatos se zanjarán por seguro.

Si tienes mascota tienes que contar con gruñidos, algún empujón e incluso algún ladrido muchas de las veces que se encuentren con otro. Es completamente normal, forma parte de su comportamiento para conocerse. En muchas ocasiones, estos saludos con gruñidos pueden desencadenar una pequeña y corta pelea a la que no hay que darle ninguna importancia.

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En general, para evitar peleas entre perros y, también entre gatos, es necesario que el animal esté acostumbrado a relacionarse con otros animales. Tendrás que presentar a tu mascota a las demás del barrio, aprovecha el paseo por el parque para hacerlo, nunca el primer contacto debe ser en la casa pues cada animal defenderá su territorio a toda costa.

Y si tu perro es excesivamente agresivo la castración reducirá sus humos considerablemente, pero esto ya consúltalo con tu veterinario.

Evitar las peleas entre perros

He dado algunos consejos para parar las peleas pero mucho mejor es evitarlas. Con estos consejos podrás evitar buena parte de las posibles peleas:

  • Ten a tu perro controlado. Llévalo atado si estás en un sitio dónde la pelea es probable. Estoy bastante en contra de llevar a nuestro perro atado pero cada dueño tiene que conocer a su mascota y saber si puede o no dejarlo suelto en función de su personalidad y características. De todas formas, tener a tu perro suelto en la calle puede ser objeto de multa. Al loro. Si tienes al perro con su cadena y se acerca otro perro tienes que dejar que ambos se aproximen evitando tirar de la cadena. Si tiras de la cadena tu perro puede quedar con la cabeza levantada en posición dominante y el otro perro puede percibirlo como un posible competidor.
  • Si hay varios perros juntos de diferentes edades atiende primero a los mayores y luego a los jóvenes. La jerarquía en el mundo perruno es muy estricta.

Evitar las peleas entre gatos

Un gato es muy territorial, marca y defiende su espacio con firmeza. La independencia de los felinos hace que una de las mejores formas de evitar que se peleen entre ellos es que cada uno pueda tener su propio espacio independiente, sus propios tazones de comida, su propia cama y, por supuesto, su propia arena para cagar y mear. Y para que quede claro de quién es qué y evitar posibles disputas, ten las cosas de uno alejadas de las cosas del otro.

Esta independencia de los gatos puede dejar de ser tan estricta si están juntos desde pequeños, se pueden llegar a acostumbrar incluso a que su cama huela al otro gato sin importarle. Para ello, además del tiempo juntos, el dueño tiene que ir intercambio objetos entre los gatos desde que son cachorros.

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