Publicidad

El chocolate es un alimento que se obtiene de la mezcla de azúcar con pasta de cacao y manteca de cacao (ambos obtenidos de las semillas de cacao). Esta mezcla se puede combinar con otros ingredientes como leche y frutos secos, para obtener diferentes tipos de chocolate.

El chocolate se consume principalmente por placer y hay para quién este placer es tan irresistible que no puede parar de comer chocolate. Veamos el por qué de esta “adicción” y algunos consejos para controlarla.

¿Por qué me gusta tanto comer chocolate?

El chocolate contiene altas cantidades de triptófano, propulsor de serotonina, y también tiene una buena cantidad de anandamida. Ambas sustancias, la serotonina y la anandamida, tienen efecto psicotrópico desarrollando una sensación de placer. Estas sustancias son creadas de forma natural por el cuerpo humano y se pueden ingerir al comer chocolate. Las dosis conseguidas al comer chocolate son mínimas con lo que se obtiene sensación de placer sin llegar a tener un efecto de estupefacción.

Existen además algunos estudios curiosos, como el realizado por la BBC2, que han observado un aumento de intensidad y duración de la actividad cerebral y ritmo cardíaco al derretir chocolate en la boca. Otro de estos estudios aseguran que el consumo de chocolate es capaz de compensar la inversión de péptidos que ocurre en el Sistema Nervioso Central cuándo nos enamoramos.

El chocolate y la salud, ¿bueno o malo?

Cómo casi todos los alimentos consumidos por el hombre, el chocolate es bueno y malo para salud, depende de la cantidad y frecuencia con la que se consuma.El chocolate es un alimento rico en flavonoides (un tipo de polifenoles) con alta actividad antioxidante. La epicatequina es el flavonoide más importante del cacao. El poder antioxidante de los polifenoles es especialmente beneficioso como protector del sistema cardiovascular. Un efecto a destacar de los flavonoides es la disminución de la presión arterial, en concreto la presión sistólica.

De todos los tipos de chocolate, el más rico en polifenoles y considerado con mayores beneficios para la salud es el chocolate negro, del que además se ha descrito un efecto beneficioso en la reducción de los síntomas del síndrome de fatiga crónica.

También se ha asociado al consumo de chocolate un efecto estimulador cerebral, efecto anticancerígeno o efectos afrodisíacos.

Sin embargo, muchos fabricantes industriales de chocolate eliminan los flavonoides del chocolate pues tienen un sabor amargo. Y no sólo eliminan estas beneficiosas sustancias sino que añaden azúcares, grasas hidrogenadas y/o edulcorantes cuyos efectos negativos sobre la salud ya son de sobra conocidos.

Publicidad

El principal problema del consumo de chocolate, especialmente de forma incontrolada, es la alta cantidad de calorías que aporta, lo que aumenta las posibilidades de sufrir obesidad. Este alto aporte calórico del chocolate es debido a que se prepara con una alta cantidad de manteca de cacao. Esta manteca de cacao se estropea fácilmente en los procesos industriales y por ello es común que se retire del chocolate, se pase al proceso de refinado y se añada posteriormente de nuevo. En los chocolates de mala calidad la manteca de cacao es sustituida por otras grasas vegetales de menor calidad, como grasas hidrogenadas, además de añadirse altas cantidades de azúcares simples, aumentando el aporte calórico y los efectos negativos para la salud.

La cantidad de azúcar es muy alta en la mayoría de chocolates. Es normal que tras ingerir altas cantidades de azúcar se generen mayores niveles de insulina para retirar el exceso de glucosa en sangre. Tras este “pico” de insulina los niveles de glucosa en sangre caen de forma brusca, lo que provoca una sensación de agotamiento y cansancio que hace aparecer de nuevo el deseo de comer algo dulce.

Además, comer altas cantidades de chocolate y de forma frecuente provocará altos niveles de azúcar en sangre frecuentemente, lo que puede dañar órganos en todo el organismo. Este habito también generaría picos de insulina de forma repetida en el tiempo, lo que podría desembocar en una disfunción de esta hormona y que se llegue a padecer diabetes tipo II.

Cómo controlarme y dejar de comer chocolate…..

…..o al menos comer menos. No se puede negar que comer chocolate es una debilidad para muchísimas personas, hay incluso quién afirma que es el sustituto del sexo. Mucha gente afirma que les anima cuándo se siente débiles pero que también es de los mejores placeres para relajarse.

Para dejar de comer chocolate sin control lo primero que te hará falta es fuerza de voluntad. Será casi como dejar de fumar. Lo primero será tomar conciencia de que vas a dejar de comer chocolate, mentalizarte. Para que te quede claro y seas capaz de querer dejar de comer chocolate es fundamental que sepas por qué tienes que dejarlo. Y ya sabes el por qué: TU SALUD!!!!!! Al efecto sobre la salud, que es el más importante, puedes añadir la mayor felicidad que puedes sentir siendo capaz de controlar la situación, o lo mejor que te verías si pierdes algunos kilos.

Uno de los principales problemas para controlar los antojos de chocolate es cuándo aparece el profundo deseo de comer algo dulce. Todos hemos sentido que necesitamos comer azúcar y sino lo hacemos nos mareamos y sentimos hormigueo en las manos, sudor frío y malestar. Esto se debe a que el nivel de azúcar en sangre ha caído y nos sentimos cansados, comer azúcar elevará de forma rápida estos niveles y nos hará recuperar las fuerzas. El secreto para evitar estos deseos será, por tanto, evitar que nuestros niveles de azúcar en sangre caigan de forma brusca. Para conseguirlo no hay nada mejor que ingerir hidratos de carbono complejos en el desayuno. Los hidratos de carbono complejos, a diferencia del azúcar (hidrato de carbono simple) no eleva la glucemia de forma rápida, sino que necesitan cierto tiempo, y no generan esos picos de insulina tan bruscos. De esta forma, la liberación de la energía de los hidratos de carbono complejos es más gradual.

Es igualmente importante cambiar nuestras conductas y cambiar nuestra forma de pensar respecto al consumo de chocolate. Has de ir cambiando la conducta de comer chocolate por otras más saludables y repetirte a tí mismo lo malo que son tus antojos de comer dulce. También ayudará en este aspecto sustituir el chocolate por otro alimento más sano pero que también te guste mucho, es decir, encontrar otro alimento más sano pero que su consumo sea también un placer, por ejemplo un yogur o un poco de cereales. Incluso este nuevo placer que sustituya al chocolate puede ser una siesta o ir a darte un masaje, date una recompensa cada vez que evites el antojo.

Referencias

  1. Rafecas, Magda; Codony, Rafael. Estudio Nutricional del Cacao y Productos Derivados. Instituto del Cacao y del Chocolate. Universidad de Barcelona, Septiembre 2000.
  2. Chocolate ‘better than kissing’. BBC News. <http://news.bbc.co.uk/2/hi/health/6558775.stm>. [Consultado el 15-09-2012].

Publicidad