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El cepillado regular previene muchos problemas al perro, algunos graves, y por ello es esencial seguir una correcta higiene oral, lo que implica inevitablemente cepillar sus dientes regularmente. Para que el perro se deje hacer con normalidad es recomendable comenzar a introducir el hábito del cepillado cuándo es cachorro y que así se acostumbre.

Cómo, cuándo y con qué

Los veterinarios recomiendan que, siempre que se pueda, se cepille los dientes del perro a diario. Si esto es demasiado ajetreo para tu que hacer diario, un mínimo de 3 – 4 veces por semana, complementando con juguetes de limpieza dental (hechos de cuero o piel endurecida de vaca), puede ser suficiente. Además de los juguetes de limpieza dental, en el mercado puedes encontrar todo tipo de productos específicos para la higiene oral de los perros, como pasta de dientes y cepillos con forma especial que facilita su uso. Nunca utilices pasta de dientes de humanos pues pueden contener sustancias nocivas y peligrosas para el perro. Si no tienes pasta de dientes especial para perros, mejor que utilices sólo agua.

El perro tiene que acostumbrarse a que se manipule en su boca y lo que mejor es que lo vayas acostumbrando desde que es cachorro. Si no lo has hecho te llevará un tiempo para que se acostumbre. Puedes empezar por introducir los dedos en su boca y a darle una recompensa después. Tras varios días, cuándo se deje introducir los dedos en su boca más o menos sin problemas, puedes intentar el primer cepillado. Para los primeros cepillados no se recomienda utilizar el cepillo sino un algodón y frotar con él sobre los dientes con un poco de pasta dental. Cuándo se acostumbre a esta rutina podrás pasar al uso del cepillo.

Entre los diferentes tipos de cepillos dentales para perros, uno de los que suelen resultar más fáciles de utilizar es el cepillo de dedo. El cepillo va incorporado sobre una funda para tu dedo, lo que te permite un control máximo sobre él. La fuerza del cepillado depende principalmente de las características del perro y del estado de sus dientes y encías. Comienza de forma suave y ve aumentando hasta encontrar el punto óptimo. Ante todo no le hagas daño o puedes hacer que no se deje cepillar más.

Si ves que el perro necesita una limpieza bucal más profunda, aunque sigas la rutina de cepillado diario, acude al veterinario para que realice una limpieza bucal completa. Esto suele requerir la sedación del perro por ser un proceso bastante molesto.

Vídeo: cepillando los dientes a un Mastín

En este vídeo podemos ver cómo un perro mastín se va dejando cepillar los dientes por su dueño.

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