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Las náuseas y vómitos son un síntoma muy habitual del embarazo. Aproximadamente el 75-80% de las mujeres embarazadas lo desarrollan durante el primer trimestre. No representa peligro alguno ni para la madre ni para el bebé, salvo casos que cursen con vómitos severos y persistentes, conocidos como hiperémesis gravídica, que se estima afecta al 0.3 – 2% de mujeres embarazadas.

La intensidad de estos síntomas es muy variable de una mujer a otra y pueden ser tan molestos que lleguen a impedir el desarrollo de muchas actividades cotidianas. Algunas mujeres sienten las náuseas con mayor intensidad por las mañanas y por eso es habitual que se conozcan como náuseas matutinas, aunque en realidad pueden presentarse durante todo el día.

¿Cuáles son las causas?

No se sabe exactamente a que se deben pero las principales teorías apuntan a una combinación de múltiples factores, especialmente los cambios hormonales junto al aumento de sensibilidad y estrés.

En el pasado también se achacaba a un origen psicológico o emocional, por ejemplo como reacción ante un embarazo no deseado, pero esta teoría no es soportada en la actualidad.

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Hormonas

Durante el embarazo se producen grandes cambios hormonales destacando la Gonadotropina Coriónica Humana (GCH). Esta hormona, producida en la placenta, aumenta rápidamente en los primeros meses del embarazo y se cree que es la principal causa de las náuseas y vómitos típicos del embarazo.

Por las mañanas suele haber picos de GCH en sangre, motivo por el que muchas mujeres experimentan peores síntomas por la mañana y van mejorando a lo largo del día.

En embarazos múltiples en los que se produce más GCH, las náuseas y vómitos son más comunes. Lo mismo ocurre en enfermedades que cursan con mayores niveles de GCH, como el coriocarinoma, lo que evidencia la posible relación entre los niveles de esta hormona y los síntomas.

También se ha relacionado con el aumento de otras hormonas tales como la progesterona. el estradiol y la leptina.

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Aumento de sensibilidad

Durante el embarazo se produce un aumento en la sensibilidad del olfato. Algunos olores pueden desencadenar directamente el reflejo faríngeo de las náuseas, lo que puede ser otro factor en las náuseas gestacionales.

El estómago y el tracto intestinal también se vuelven más sensibles durante las primeras fases del embarazo.

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Estrés

Muchas mujeres sufren estrés al comienzo del embarazo, especialmente las primerizas, ya sea por el entorno familiar, laboral o personal. Algunos investigadores creen que el estrés pueden contribuir a una mayor predisposición a sufrir náuseas y vómitos.

¿Cuánto duran los síntomas?

No hay un comienzo y final estricto pero suelen darse durante el primer trimestre del embarazo. Suelen aparecer en torno a la sexta semana y desaparecer a partir de la semana doce, cuándo los niveles de GCH comienzan a bajar, aunque hay mujeres que sufren las náuseas durante más tiempo, incluso hasta el sexto o séptimo mes.

¿Es peligroso para el bebé?

Las náuseas y vómitos no son peligrosos para el bebé siempre que se mantenga una hidratación y nutrición adecuada. Incluso en casos severos que requieran tratamiento es improbable que cause daño. Por eso es muy importante prestar atención a la alimentación y a la ingesta de líquidos.

Si los vómitos son muy persistentes e intensos, lo que se conoce como hiperémesis gravídica, es necesario acudir al médico. En algunos casos puede ser necesaria rehidratación intravenosa. Algunos síntomas de deshidratación son orinar muy poco frecuente y una orina muy oscura.

Si las náuseas van acompañadas de dolor abdominal, se vomita sangre o aparece fiebre, hay que acudir al médico lo antes posible.

Consejos

Para mantener una alimentación correcta y reducir las náuseas, se recomienda comer poca cantidad y frecuente sin saltarse ninguna comida de forma que el estómago no se quede vacío. Por la mañana, antes de levantarse, se puede comer un poco en la cama, descansar entre 15 y 30 mintuos y después levantarse poco a poco.

También se debe ingerir líquido en cantidades pequeñas y frecuentes a lo largo de todo el día para mantener una buena hidratación. Se debe evitar beber justo antes o después de comer.

Muchas mujeres sienten la necesidad de dormir más de lo habitual durante el primer trimestre del embarazo y el cansancio suele empeorar las náuseas. Así que el descanso también es muy importante.

Algunas terapias naturales, como la acupuntura, alivian a muchas mujeres y no son peligrosas para el embarazo. Incluso algunos estudios han encontrado la acupuntura igual de eficaz que los tratamientos farmacológicos. En cualquier caso, nunca se debe recurrir a fármacos contra las náuseas sin prescripción médica.

Referencias

  1. The Management of Nausea and Vomiting of Pregnancy. Journal of Obstetrics and Gynaecology Canada. doi: 10.1016/S1701-2163(16)30475-3.
  2. Nausea and morning sickness. NHS Choices.
  3. Neri, I. et al. (Agosto 2005). Acupuncture versus pharmacological approach to reduce Hyperemesis gravidarum discomfort. Minerva Ginecologica 57(4): 471-5. PMID: 16170293.

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