Todo sobre la estructura, características y funcionamiento de las distintas partes del cuerpo humano.

El tejido epitelial es el que forma los epitelios y se considera uno de los cuatro tipos básicos de tejido junto al tejido nervioso, muscular y conectivo. Se encuentra recubriendo superficies de órganos tanto externas como en cavidades y conductos internos. Entre sus funciones está la protección, secreción, excreción, absorción, transporte y recepción sensorial.

La linfa es el líquido que circula por el sistema linfático, formado por los ganglios y los vasos linfáticos. Entre sus funciones destaca el importante papel en el sistema inmune, sobre todo en la respuesta inmunitaria celular, y su papel en la retirada de desechos metabólicos. También participa en la absorción intestinal de algunos nutrientes y se utiliza en el diagnóstico de algunas enfermedades.

Ninguno de los dedos del cuerpo humano tiene músculos, ni en los dedos de los pies ni en los dedos de la mano existen músculos para moverlos sino que su movimiento se produce mediante un sistema de tendones unidos por un lado a los huesos de los dedos y por el otro a músculos del antebrazo y las palmas y dorso de la mano o de la pantorrilla y planta y dorso del pie.

La red trabecular, también conocida como malla trabecular, es un tejido poroso que drena el humor acuoso desde la cámara anterior del ojo hacia el canal de Schlemm de dónde sale a la circulación sanguínea. La obstrucción de la red trabecular provoca un aumento de la presión intraocular y es la principal causa del glaucoma de ángulo abierto.

El feedback o retroalimentación negativa es un concepto que describe uno de los procesos más importantes en el mantenimiento de la homeostasis del organismo. Básicamente se desarrolla en tres partes: un receptor informa de los valores de una variable a un centro regulador y el centro regulador envía órdenes a un órgano efector para devolver dicha variable a valores normales.

En el cuerpo humano hay dos nervios frénicos, el derecho y el izquierdo. Estos dos nervios son los encargados de transmitir las señales nerviosas entre el cerebro y el diafragma, músculo responsable de la respiración. Las órdenes de contracción y relajación del diafragma son las que mantienen los pulmones constantemente respirando de forma automática.

Sudar es un proceso imprescindible para la vida del ser humano. El sudor es el principal mecanismo de refrigeración del cuerpo ayudando a bajar la temperatura corporal. Sin el sudor no podríamos soportar ni siquiera el calor producido por el funcionamiento normal del organismo. El sudor se produce en la piel, en las glándulas sudoríparas, y se compone principalmente de agua y sodio.

Los ligamentos son estructuras de tejido elástico formado por fibras de colágeno que se encuentran en las articulaciones uniendo los huesos. También se encuentran en el abdomen fijando algunos órganos de la cavidad abdominal. La principal lesión de los ligamentos son los esguinces debido a distensión; si hay desgarro o rotura casi siempre es necesario intervención quirúrgica.

El pelo de la nariz tiene funciones importantes para el aparato respiratorio y para el organismo en general. El pelo de la nariz, junto al moco que lo recubre, filtra el aire inhalado de partículas potencialmente dañinas y calienta y humedece el aire que entra al cuerpo.

La tráquea es un tubo formado por 16 anillos cartilaginosos situado en la parte frontal del cuello. Su función es conectar los pulmones con el exterior a través de los bronquios. Es una estructura muy importante del aparato respiratorio y su daño por cualquier motivo puede impedir la correcta respiración y poner en peligro la vida.