Todo sobre la estructura, características y funcionamiento de las distintas partes del cuerpo humano.

Las arterias son los vasos sanguíneos que llevan la sangre desde el corazón hacia los órganos y se pueden dividir en dos grandes tipos: las arterias conductoras y las arterias distribuidoras. Las arterias conductoras son las de mayor calibre y llevan la sangre hacia las arterias distribuidoras que a su vez la distribuyen hacia las diferentes partes del cuerpo según sea necesario.

El mesangio es la estructura situada entre la membrana basal y la red capilar del interior glomerular. Está formado por células mesangiales y una matriz de tejido conectivo conocida como matriz mesangial. Sus principales funciones son las de sostén de la red capilar y también interviene en la regulación de la filtración glomerular.

Los actos reflejos simples son acciones involuntarias que se realizan sin ningún tipo de control consciente por el cerebro. Las vías nerviosas que lo modulan se denominan arco reflejo y la respuesta se genera en la médula espinal.

La cápsula de Bowman es una especie de saco que rodea al glomérulo renal. Tiene un papel activo en el filtrado sanguíneo para formar la orina creando una malla que retiene células, proteínas y otras macromoléculas, y recoge el ultrafiltrado glomerular para vertirlo al túbulo contorneado proximal.

Los aminoácidos proteinogénicos son aquellos que se encuentran de forma natural formando parte de las proteínas y que están codificados en el ADN. Existen un total de 22, sólo 21 en eucariotas. Algunos autores incluyen uno más, el N-formilmetionina, haciendo un total de 23.

El sistema cardiovascular del ser humano cuenta con cinco tipos básicos de vasos sanguíneos: las arterias, las arteriolas, los capilares, las vénulas y las venas. Se pueden diferenciar desde un punto de vista funcional, morfológico y también histológico, ya que cada uno tiene una estructura tisular diferente.

La somnolencia posprandial son esas ganas de dormir que nos entran después de comer. Es un proceso completamente normal en el que intervienen diversos mecanismos, los más destacados son la activación del sistema nervioso parasimpático, la acción de la insulina sobre el triptófano y la potasemia y la inhibición de las neuronas orexinas/hipocreatinas del hipotálamo.

La resorción ósea es la degradación del tejido óseo realizada por los osteoclastos. Es un proceso que se produce de forma continua en nuestro organismo y que es clave en el metabolismo del calcio. En su regulación intervienen la parathormona, la calcitonina y la vitamina D3 o calcitriol, siendo estos los factores más importantes entre otros muchos.

El cartílago hialino es un tipo de tejido conectivo de alta resistencia y dureza pero con cierto grado de flexibilidad. Sus funciones principales son de sostén y amortiguación de impactos. Lo podemos encontrar en muchas partes del cuerpo, por ejemplo en las articulaciones, tráquea, nariz o en las uniones de las costillas y el esternón.